La recaudación de impuestos en Argentina continúa mostrando debilidad, con una notable disminución en los ingresos por concepto de IVA en el mes de febrero. A pesar de la confianza que el presidente Javier Milei transmitió durante su discurso en la Asamblea Legislativa, donde reafirmó su compromiso con el ajuste y el superávit fiscal, los datos económicos sugieren que el país aún enfrenta serias dificultades para recuperarse.
En enero, las transferencias automáticas de recursos a las provincias ya habían disminuido en un 5,7%, y en febrero se reportó un descenso adicional del 7,5%. Durante el primer bimestre del año, los estados subnacionales experimentaron una pérdida de $891.000 millones en impuestos nacionales coparticipables, lo que refuerza la percepción de un estancamiento económico más que un camino hacia la recuperación.
Los informes de diversas consultoras privadas indican que los ingresos por IVA se desplomaron un alarmante 13,1% en febrero, y el Impuesto a las Ganancias también mostró una ligera baja del 0,9%. Otros impuestos coparticipables cayeron un 53,7%, mientras que los impuestos internos descendieron un 16,7%. Aunque el impuesto a los combustibles mostró un aumento del 14%, el panorama general es preocupante y refleja la falta de medidas efectivas que estimulen la actividad económica. La situación exige una reevaluación de las políticas fiscales para evitar un impacto aún mayor en las finanzas provinciales.



