La comunidad jurídica de la Ciudad de Buenos Aires se prepara para una nueva contienda electoral en el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF), programada para el 21 y 22 de abril de 2026. Esta elección, que ocurre cada dos años, va más allá de lo institucional, ya que su impacto político puede influir en la composición del Consejo de la Magistratura, tanto a nivel nacional como porteño. Con más de 80 mil matriculados habilitados para votar, la tensión entre diferentes agrupaciones y alianzas políticas se intensifica, convirtiendo el evento en un punto de interés vital dentro del ámbito político de la ciudad.
Entre los factores que añaden complejidad a este proceso electoral se encuentran las recientes reformas regulatorias, como la reforma laboral que afecta a los profesionales del derecho, así como un fenómeno de renovación generacional que recorre el mundo jurídico. Estos elementos no solo influyen en la dinámica electoral, sino que también reflejan las tensiones internas que atraviesan a las distintas agrupaciones. La elección se ubica en un contexto de cambios significativos, donde las decisiones sobre la dirección del CPACF serán claves para el futuro de la abogacía en la capital.
El actual presidente, Ricardo Gil Lavedra, quien fue reelecto en 2024 con cerca del 50% de los votos, concluirá su segundo mandato sin posibilidad de reelección, lo que da lugar a un nuevo escenario electoral. La elección no solo determinará quién asumirá la presidencia del Colegio, sino que también decidirá la conformación del Consejo Directivo, el Tribunal de Disciplina y la Asamblea de Delegados. La incertidumbre sobre el futuro liderazgo del CPACF se vuelve palpable, ya que se plantea una posible continuidad del modelo institucional actual, o bien, una reconfiguración del equilibrio interno que podría alterar la dinámica de poder existente.
El cierre de listas, que tuvo lugar el 20 de marzo, marcó el inicio formal de la competencia entre las diversas agrupaciones que buscan representar a la matrícula de abogados. Desde el inicio de esta contienda, se ha desatado una intensa lucha de percepciones y estrategias, donde cada bloque intenta posicionarse favorablemente en un mapa electoral que refleja una pluralidad de intereses y enfoques. En este escenario, los sectores tradicionales del Colegio se enfrentan a nuevas coaliciones que buscan hacerse un espacio en el debate.
La candidatura oficialista está encabezada por Alejandra García, quien actualmente ocupa el cargo de Pro Secretaria General del CPACF. Esta alianza, compuesta principalmente por miembros del PRO y la UCR, ha enfrentado desafíos significativos desde el comienzo de la campaña. Uno de los primeros obstáculos fue un fallo judicial que les impidió aplicar el cobro de honorarios en cuotas a los abogados, lo que generó incertidumbre sobre la capacidad de la agrupación para administrar eficazmente las cuestiones económicas del Colegio. La estrategia pasiva del oficialismo, que ha evitado confrontaciones directas con el Gobierno, ha suscitado temores sobre sus repercusiones en la contienda electoral.
En el otro extremo, la oposición se presenta en cuatro listas, aunque la división se puede simplificar en dos grandes bloques. Uno de ellos es liderado por Jorge Rizzo, un ex presidente del CPACF, quien cuenta con el respaldo del senador kirchnerista Mariano Recalde y de Juan Manuel Olmos, un destacado armador político porteño. Este sector busca consolidar una fuerza capaz de desafiar al oficialismo, apelando a su experiencia y conexiones políticas.
El otro bloque opositor se representa a través de una nueva agrupación liderada por Eduardo García Lema, quien encabeza la lista "Por Más Abogacía". Este nuevo espacio pretende hacer su debut en la contienda con una propuesta innovadora, buscando atraer a diversos sectores del mundo jurídico que, hasta ahora, no se habían alineado con las fuerzas tradicionales. Entre sus integrantes se destaca Valeria Carreras, conocida por su activismo y su representación de causas de relevancia social, lo que podría añadir un atractivo adicional a su propuesta electoral. Así, el próximo proceso electoral no solo definirá la conducción del CPACF, sino que también reflejará las transformaciones y tensiones que atraviesan a la abogacía porteña en un contexto de cambios profundos.



