El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) experimentó un leve aumento del 1,3% en mayo, marcando un respiro tras tres meses consecutivos de descensos significativos. Sin embargo, al comparar los datos con el mismo mes del año anterior, se observa una caída más pronunciada del 11,8%. Este repunte se destacó principalmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y entre los sectores de menores ingresos, donde se notó una mejora en la percepción de la situación económica y en las expectativas a futuro, a pesar de que la evaluación de la situación personal de los encuestados empeoró.

El ICC es un indicador tradicionalmente elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, y es utilizado como un termómetro del clima social y económico del país. Este indicador ha mostrado una tendencia a la baja desde su pico de 47,38 puntos en enero de 2025, acumulando una disminución del 15,28% hasta la fecha. Sin embargo, desde el mínimo registrado en enero de 2024, tras las primeras medidas del actual gobierno, el ICC ha logrado acumular un aumento del 12,75%, lo que sugiere una cierta recuperación en la confianza de los consumidores tras un período de incertidumbre.

En términos regionales, el mayor aumento en la confianza se observó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el ICC creció un 6,42%. En contraste, el Gran Buenos Aires y el Interior del país también mostraron incrementos, aunque más moderados, con subas del 0,48% y 0,10%, respectivamente. A pesar de estos avances, el Interior continúa teniendo el índice más alto con 45,39 puntos, mientras que el Gran Buenos Aires presenta el valor más bajo de las tres regiones, con 37,00 puntos. La Ciudad se encuentra en un punto intermedio, registrando 40,54 puntos.

Al desglosar los datos por niveles de ingreso, las diferencias en la confianza del consumidor son notables. Los hogares de ingresos bajos experimentaron un aumento significativo del 6,86% en su confianza mensual, aunque se encuentran un 12,71% por debajo de los niveles del año pasado. Por otro lado, los hogares con mayores ingresos vieron una caída del 1,68% en su índice, ubicándose un 10,36% por debajo de lo registrado en mayo de 2025. Estos datos sugieren que la recuperación en la confianza del consumidor no es homogénea y que los sectores de menores ingresos parecen estar más optimistas a pesar de las dificultades económicas.

En términos de la situación macroeconómica, se observó el mayor aumento mensual en este indicador, con un incremento del 4,46%, aunque sigue un 11,45% por debajo del nivel que se registró en mayo de 2025. En contraste, el sector de Bienes Durables e Inmuebles mostró un aumento del 0,83%, aunque también se mantiene un 5,29% por debajo de los niveles del año anterior. La situación personal, por su parte, experimentó una caída del 2,18%, situándose un 16,98% por debajo de los niveles de confianza de hace un año.

Por último, las expectativas futuras han crecido un 1,94%, mientras que las condiciones presentes han mostrado un incremento más modesto del 0,24%. Sin embargo, en comparación interanual, no se registraron mejoras significativas, ya que las expectativas futuras siguen estando un 12,93% por debajo del nivel del año anterior, y las condiciones presentes se sitúan un 9,93% por debajo de lo registrado en mayo de 2025. Estos datos reflejan una percepción de incertidumbre persistente entre los consumidores, que aún enfrentan desafíos significativos en su situación económica personal y en la macroeconomía del país.