El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) tiene programado para este martes la publicación de las cifras sobre pobreza correspondientes al segundo semestre de 2025. Este informe se presenta en un contexto económico desafiante, donde se anticipa que los números serán similares a los del primer semestre del año, aunque con un deterioro notable en los últimos tres meses de 2024. La expectativa es que el porcentaje de argentinos en situación de pobreza se mantenga por encima del 30%, un umbral que el gobierno ha señalado como objetivo a superar.
En el primer semestre de 2025, el 31,6% de la población no logró acceder a los recursos necesarios para cubrir la Canasta Básica Total (CBT). Este dato, aunque alarmante, mostró una mejora de 6,5 puntos porcentuales en relación al semestre anterior, lo que podría interpretarse como un signo de recuperación en medio de una crisis prolongada. Sin embargo, esta mejora es matizada por las condiciones económicas adversas que se han intensificado en el último trimestre del año pasado, lo que podría afectar las proyecciones futuras.
Un análisis realizado por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) sugiere que la pobreza podría cerrar el año en torno al 30%. No obstante, al desglosar los datos trimestralmente, se observa una tendencia preocupante: se estima que la pobreza alcanzará un promedio del 28,7% en el tercer trimestre, pero podría ascender al 32,5% en el cuarto. Estas cifras fueron resaltadas por el economista Martín González Rozada, quien advirtió sobre la vulnerabilidad del contexto económico actual y sus efectos sobre las condiciones de vida de los ciudadanos.
Desde septiembre, la inflación ha mostrado una tendencia al alza, superando el 2% mensual, lo que ha llevado a un aumento en el costo de las canastas básicas. Esta situación ha impactado directamente en el poder adquisitivo de los trabajadores, quienes han visto una disminución del 2,5% en sus salarios reales durante el último cuatrimestre. Este escenario plantea serias dudas sobre la capacidad del gobierno para implementar políticas efectivas que mitiguen el impacto de la inflación en los sectores más vulnerables.
Por otro lado, el INDEC también reportó recientemente un aumento significativo en el desempleo, que pasó del 6,4% al 7,5% al cierre de 2025. Esta cifra indica un deterioro en el mercado laboral, que se suma a la caída del poder adquisitivo de las jubilaciones mínimas y el estancamiento de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Estos factores combinados crean un panorama sombrío para millones de argentinos que dependen de estas ayudas para subsistir.
A pesar de las declaraciones del presidente Javier Milei, quien sostiene que su administración ha logrado reducir la pobreza en 15 millones de personas, los datos reales pintan un cuadro diferente. Comparando el primer semestre de 2025 con el último de 2023, se estima que poco más de 5 millones de personas se encuentran en situación de pobreza. Además, al comparar los primeros seis meses de su gestión, que fueron particularmente duros, la cifra se eleva a cerca de 10 millones de argentinos atrapados en la pobreza. Estas discrepancias entre las cifras oficiales y la realidad cotidiana plantean interrogantes sobre la efectividad de las políticas implementadas y la transparencia de los datos presentados por el gobierno.
En conclusión, la inminente publicación de los datos de pobreza por parte del INDEC no solo será un indicador del estado actual de la economía argentina, sino que también servirá como un termómetro de las políticas sociales y económicas adoptadas por el gobierno. La posibilidad de perforar el umbral del 30% de pobreza se presenta como un desafío monumental, en un contexto donde la inflación y el desempleo complican aún más la situación de millones de argentinos que luchan por salir adelante en un entorno cada vez más adverso.



