El incendio forestal que comenzó el lunes 10 de agosto en el término municipal de Las Peñas de Riglos, en Huesca, continúa avanzando y ya afectó unas 3.500 hectáreas. Hasta este martes, un total de 156 personas fueron evacuadas, entre ellas los vecinos de Bailo, Alastuey y Larués, cuyo desalojo fue ordenado durante la mañana.

La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, informó sobre la situación tras encabezar una reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) en el Edificio Pignatelli. La funcionaria destacó la coordinación entre los operativos de las distintas administraciones que participan de las tareas de extinción.

Los trabajos continuaron durante la noche, favorecidos por el descenso de la temperatura, un aumento de la humedad y la casi ausencia de viento. Sin embargo, esas condiciones no evitaron que el fuego siguiera avanzando, según explicó Vaquero.

El lunes habían sido desalojadas 120 personas de Villalangua, Salinas de Jaca, Ena y Centenero. Este martes se sumaron los 36 residentes de Arbués. La mayoría fue alojada en el polideportivo Monte Oroel de Jaca y en el pabellón de Ayerbe, mientras que algunos evacuados se instalaron en viviendas de familiares. Los vecinos de Bailo, Alastuey y Larués serán trasladados al pabellón Monte Oroel, debido a que esas localidades se encuentran en la línea de proyección del incendio.