El incendio forestal iniciado en Burgohondo, en la provincia española de Ávila, ya quemó unas 9.000 hectáreas y obligó a evacuar a alrededor de 1.500 vecinos. Las llamas arrasaron la Reserva Natural del Valle de Iruelas, donde se encuentra una de las colonias de buitre negro más importantes de Europa, y avanzan hacia el Valle del Tiétar.
El fuego tiene un perímetro de 71 kilómetros y continúa desplazándose con rapidez, impulsado por el viento. En algunos momentos, las llamas avanzaron a un ritmo de tres kilómetros en 40 minutos. La compleja orografía de la zona también dificulta las tareas del operativo desplegado para combatir el incendio.
Las condiciones meteorológicas siguen siendo adversas, debido a las altas temperaturas y a ráfagas de viento que pueden alcanzar los 50 kilómetros por hora. Sin embargo, los servicios meteorológicos prevén una mejora progresiva durante las próximas horas. La Junta de Castilla y León y el Gobierno central siguen con preocupación la evolución del siniestro, cuya dirección fue asumida por las autoridades nacionales.
La mayoría de los evacuados reside en una urbanización de El Tiemblo. También fueron desalojadas varias residencias de mayores. Por otra parte, Burgohondo, El Tiemblo y Navaluenga permanecen confinadas a causa del humo. Para la tarde está previsto el desalojo del área periurbana de Cebreros y de parte de su zona diseminada de Puente Nuevo.
En el resto de Castilla y León permanecen activos otros seis incendios forestales, aunque todos presentan una evolución favorable.



