El Gobierno de Javier Milei ha respondido al reclamo presentado por la Universidad de Buenos Aires (UBA) en relación a la falta de financiamiento para sus hospitales universitarios, advirtiendo que las acusaciones de la institución son infundadas. En un comunicado emitido por la Oficina de Respuesta Oficial, se aseveró que las declaraciones realizadas por el secretario Matías Ruiz, en las que se denunciaba un incumplimiento en el envío de fondos, son "absolutamente falsas y maliciosas". Esta controversia surge en medio de una situación crítica que atraviesan los hospitales universitarios, lo que ha generado un clima de tensión entre la UBA y el Poder Ejecutivo.
El comunicado del Gobierno destacó que la administración nacional ha cumplido con su obligación de transferir mensualmente los créditos presupuestarios asignados a la UBA para el ejercicio 2026, como lo establece la Ley N° 27.798. Aseguraron que estos fondos incluyen tanto los gastos de personal como los de funcionamiento necesarios para el mantenimiento de los hospitales. Sin embargo, el Gobierno enfatizó que el reclamo de la UBA no se basa en la falta de fondos, sino que se trata de una "exigencia extraordinaria" que busca acaparar la mayor parte del presupuesto destinado a hospitales universitarios en todo el país.
Según los datos proporcionados, la UBA solicita un total de 75.371.896.068 pesos, que representa el 94,5% de los 79.763.113.948 pesos que están presupuestados para hospitales universitarios a nivel nacional. Esta situación plantea un escenario preocupante, ya que si se accede a la solicitud de la UBA, las demás universidades nacionales recibirían solo el 5,5% de los recursos disponibles. Ante este panorama, el Gobierno consideró que la demanda es "absolutamente injustificada" y que violaría los principios de equidad en la distribución de recursos públicos.
El Poder Ejecutivo argumentó que aceptar esta petición significaría que una única institución concentre casi la totalidad de los fondos asignados, lo que afectaría gravemente la equidad en la distribución del presupuesto nacional. En este sentido, el comunicado reafirmó el compromiso del Gobierno de garantizar el financiamiento conforme a la ley y rechazó cualquier intento de apropiación indebida de recursos que pertenecen al sistema universitario argentino en su conjunto.
La controversia se intensificó tras una conferencia de prensa llevada a cabo por los directores médicos de la red de hospitales universitarios de la UBA, quienes expresaron su preocupación por la crítica situación que enfrentan. En la conferencia, advirtieron que los hospitales están atravesando una de las crisis más severas en décadas y mencionaron que en los primeros cinco meses del año 2026 no se han recibido los fondos correspondientes a la partida presupuestaria. Esto pone en riesgo el funcionamiento operativo de estas instituciones, que dependen en gran medida de estos recursos para su funcionamiento diario.
Los directores de los hospitales hicieron hincapié en que, hasta el momento, no ha habido depósitos correspondientes al presupuesto anual aprobado, lo que ha generado incertidumbre y preocupación entre el personal y los pacientes. La falta de financiamiento no solo afecta al personal, sino que también repercute en la atención de la salud pública, lo que es un tema de gran relevancia en el contexto actual. La tensión entre la UBA y el Gobierno refleja un problema más amplio de financiamiento y gestión en el sector de la salud, que merece un análisis más profundo por parte de las autoridades y la sociedad en su conjunto.



