La Secretaría de Energía ha decidido extender durante el mes de junio la bonificación adicional del 25% sobre el consumo de gas natural y gas propano por redes. Esta medida, que se inició a comienzos de este mes, busca aliviar la carga económica de los hogares argentinos, en un contexto donde el consumo energético se incrementa debido a las bajas temperaturas invernales. Además, se ha implementado una rebaja del 11,97% sobre la tarifa eléctrica para aquellos usuarios que estén incluidos en el esquema de subsidios focalizados, lo que representa un esfuerzo por parte del Gobierno para mitigar el impacto de las tarifas en los sectores más vulnerables de la población.

La oficialización de esta decisión se realizó a través de la resolución 121/2026, firmada por la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, y publicada en el Boletín Oficial. En dicha resolución se establece que los beneficios continuarán aplicándose a los usuarios que forman parte del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que fue creado por el decreto 943/2025. Este régimen tiene como objetivo asegurar el acceso a servicios básicos de energía a quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad socioeconómica y patrimonial, y se enmarca en un contexto donde el costo de vida ha aumentado considerablemente.

Justificando esta prórroga, desde el organismo que depende del Ministerio de Economía se argumentó que durante el mes de junio se ha registrado un aumento significativo en la demanda de energía, particularmente en el uso de gas y electricidad en los hogares, debido a las condiciones climáticas. La normativa resalta que este incremento en el consumo se traduce en una necesidad urgente de ayudar a los hogares a afrontar sus facturas, especialmente en un período donde el frío puede aumentar considerablemente el gasto energético.

La rebaja en las tarifas eléctricas, que se aplica sobre un consumo base mensual de 300 kilovatios hora (kWh), es un componente clave de esta estrategia para “morigerar el impacto tarifario”. De esta manera, el Gobierno busca aliviar la carga económica en meses críticos, donde la calefacción y otras necesidades energéticas se vuelven prioritarias. Este tipo de medidas se enmarca en un esfuerzo más amplio por parte del Ejecutivo para hacer frente a la crisis económica que atraviesa el país, donde los costos de los servicios públicos son un tema sensible entre la población.

El esquema de subsidios, que fue instaurado en diciembre del año pasado, contempla no solo beneficios para las tarifas de gas natural y electricidad, sino también para el gas propano utilizado en garrafas y otros productos energéticos. La resolución 111/2026, que complementa a la normativa actual, incluye la mencionada bonificación del 25% sobre el consumo de gas, lo que representa un paso adicional en el compromiso del Gobierno por ofrecer un alivio a las familias argentinas que se encuentran en situaciones de precariedad.

Además, las bonificaciones también se extienden a entidades de bien público, clubes de barrio y organizaciones sin fines de lucro, que recibirán beneficios sobre sus consumos energéticos. Esto es un reflejo del enfoque del Gobierno en no solo proteger a los hogares, sino también a las comunidades que dependen de estos servicios para su funcionamiento diario. La implementación de estas medidas estará a cargo del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad, que deberá actualizar los cuadros tarifarios y comunicar los cambios a las distribuidoras y cooperativas eléctricas en todo el país.

Para poder acceder a estos beneficios, los hogares deben demostrar que sus ingresos están por debajo de tres Canastas Básicas Totales, lo que actualmente equivale a aproximadamente $4,3 millones, según los datos más recientes del Indec. También se han establecido requisitos adicionales, como la presentación de un Certificado de Vulnerabilidad, para asegurar que los subsidios lleguen a quienes más los necesitan. En este contexto, el Gobierno reafirma su compromiso de trabajar para garantizar el acceso a servicios básicos a todos los ciudadanos, en medio de una situación económica desafiante.