El Gobierno de España prevé aprobar durante octubre el nuevo real decreto destinado a regular los centros de datos, con criterios vinculados a la sostenibilidad, la resiliencia y la soberanía digital. La iniciativa cuenta con el rechazo de la patronal del sector y se enmarca en la estrategia estatal “IA360”, cuyo objetivo es situar al país entre los cinco primeros del mundo en el desarrollo de una inteligencia artificial responsable y ética durante el período 2026-2027.

La futura normativa busca ordenar la expansión de estas infraestructuras sin poner en riesgo la capacidad de la red eléctrica necesaria para avanzar en la electrificación del resto de la economía. Según el proyecto sometido a audiencia pública, las solicitudes de permisos de acceso a la red presentadas por los centros de datos superan ampliamente los 2,5 gigavatios (GW) de demanda efectiva de energía prevista para 2030.

El documento advierte que ese volumen de consumo requeriría refuerzos costosos para garantizar la estabilidad del suministro, con un impacto a cargo del conjunto de los ciudadanos. En ese marco, el Ejecutivo exigirá que los centros de datos respalden con nueva generación renovable al menos el 80% de la energía que consuman durante cada hora de funcionamiento.

La exigencia forma parte del proyecto de real decreto que establecerá requisitos de sostenibilidad energética y medioambiental, además de condiciones de resiliencia y soberanía digital para los centros de datos. La propuesta sitúa la sostenibilidad medioambiental como uno de los ejes centrales de la regulación.