El Gobierno no contempla que los ministros citados por el Partido Popular comparezcan la próxima semana en el Senado para explicar la gestión de la crisis migratoria de Ceuta. Ante ese escenario, el Ejecutivo se remite a las intervenciones que solicitó en el Congreso y que están previstas para la última semana de agosto.

El PP, que cuenta con mayoría absoluta en la Cámara Alta, fijó para la próxima semana las comparecencias del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y de la titular de Defensa, Margarita Robles, ante sus respectivas comisiones parlamentarias. Para la semana siguiente está convocado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Además, los populares habían pedido reunir a la Diputación Permanente del Congreso —el órgano que permanece activo durante los períodos no ordinarios de sesiones— para evaluar si correspondía exigir la presencia de los tres ministros antes de septiembre, cuando se reanuda la actividad parlamentaria ordinaria. También reclamaron la comparecencia del ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional.

Sin embargo, este viernes el Gobierno comunicó que Grande-Marlaska, Robles, Albares y Bolaños registraron sus comparecencias a petición propia en la Cámara Baja y propusieron que se realicen durante la última semana de agosto. Fuentes gubernamentales señalaron que, en esas condiciones, no está previsto que los responsables ministeriales atiendan las citaciones impulsadas por el PP en el Senado.