El primer ministro de Irak, Alí al Zaidi, anunció que las Unidades de Resistencia de Sinyar (YBS), una milicia yazidí considerada afín al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), entregarán sus armas. La decisión fue comunicada durante una reunión celebrada el viernes en Bagdad, de la que participaron una delegación del grupo armado y diputados de la Alianza de la Causa Yazidí.

Al Zaidi sostuvo que las fuerzas de seguridad iraquíes asumirán el control absoluto de la zona de las montañas de Sinyar, en el norte del país y cerca de la frontera con el noreste de Siria. Según el primer ministro, el desarme forma parte de la “construcción del Estado de las instituciones, la protección de la unidad de la decisión nacional y el fin de la multiplicidad de centros de decisión de seguridad”.

El jefe del Gobierno también aseguró que los integrantes de la milicia que estén “cualificados” podrán incorporarse a las fuerzas de seguridad, incluidos los miembros de las unidades femeninas. Durante el encuentro, además, se analizaron las compensaciones que el Estado otorgará a los milicianos, junto con proyectos de infraestructura y reconstrucción para la región.

Entre las medidas mencionadas figura la cesión de tierras para la construcción de viviendas y el regreso de las personas desplazadas. Al Zaidi afirmó que los yazidíes y su “diversidad” representan “una fuente de fuerza para Irak, una riqueza nacional y humana”. También reconoció los “crímenes e injusticias” cometidos contra esa comunidad por las milicias del Estado Islámico durante la invasión de 2014.