El Gobierno de la Nación ha dado un paso significativo al anunciar la licitación pública para la modernización de la terminal de ómnibus de Retiro, situada en el corazón de Buenos Aires. Esta terminal es un punto clave en el sistema de transporte de larga distancia en Argentina y su renovación ha sido declarada de interés público a través del Decreto 273/2026, publicado en el Boletín Oficial. La medida refleja la necesidad urgente de mejorar las condiciones de un servicio que, a lo largo de los años, ha sufrido un notable deterioro.
La decisión de avanzar con la licitación implica la finalización de la concesión que estaba en manos de TEBA S.A., la cual comenzó en 1993 y había superado su periodo de validez. El deterioro en la calidad del servicio ofrecido ha sido evidente, lo que ha llevado a las autoridades a buscar una solución que garantice una experiencia de viaje superior para los millones de pasajeros que utilizan esta terminal. En promedio, entre 10 y 12 millones de personas utilizan las instalaciones de Retiro cada año, lo que convierte a esta terminal en un eje fundamental de la conectividad del país.
La terminal de Retiro no solo es crucial para los viajes nacionales, sino que también conecta a los pasajeros con destinos internacionales en países vecinos. Se estima que durante la temporada alta, la terminal recibe hasta dos millones de pasajeros mensualmente, con más de 300,000 servicios anuales operando hacia diversos puntos del territorio argentino y del extranjero. Esta intensa actividad resalta la importancia de contar con una infraestructura moderna y eficiente que responda a las necesidades de los usuarios.
Para llevar a cabo este ambicioso proyecto, se implementará un esquema de concesión de obra, que será totalmente financiado por capital privado. Esto significa que la inversión no afectará los recursos del Estado, permitiendo así que las obras se realicen sin comprometer el presupuesto nacional. La duración del contrato será de 30 años, durante los cuales la empresa seleccionada deberá encargarse de la inversión inicial, la operación de la terminal y la obtención de ingresos a través de la explotación comercial, así como pagar un canon mensual al Estado.
El proceso licitatorio estará a cargo del Ministerio de Economía, que se encargará de elaborar los pliegos necesarios para la convocatoria. La propuesta incluye la renovación integral de la infraestructura existente, con planes para modernizar y ampliar el edificio principal, agregar nuevas dársenas y mejorar aspectos críticos como la seguridad y la iluminación. Estas mejoras son fundamentales para revertir años de falta de inversión que han impactado negativamente en la calidad del servicio.
En un esfuerzo por garantizar que la terminal continúe operando sin interrupciones durante el proceso de licitación, el Gobierno ha asegurado que el actual operador mantendrá el servicio hasta que se complete la adjudicación de la nueva concesión. Esta estrategia es clave para minimizar cualquier inconveniente en el transporte de larga distancia mientras se implementa la modernización. El ministro de Economía, Luis Caputo, ha destacado la importancia de esta iniciativa, subrayando su carácter de interés público y el impacto positivo que se espera en la experiencia de millones de viajeros que utilizan la terminal de ómnibus de Retiro.



