El Gobierno de Javier Milei decidió retirar de su proyecto de ley sobre la “inviolabilidad de la propiedad privada” el capítulo que flexibilizaba los límites para la adquisición de tierras rurales por parte de capitales extranjeros. La modificación se produjo ante la falta de respaldo suficiente y con el objetivo de evitar que el rechazo a ese punto impidiera el tratamiento del conjunto de la iniciativa, previsto para este jueves.

La decisión también se tomó en un contexto de fuerte cuestionamiento social. Para este jueves 6 de agosto fueron convocadas movilizaciones contra la compra de tierras argentinas por parte de capitales extranjeros, bajo la consigna “La patria no se vende”. El capítulo eliminado había generado resistencia entre sectores de la oposición y entre los socios del Ejecutivo.

La legislación vigente establece que las personas físicas o jurídicas extranjeras no pueden controlar más del 15% de las tierras rurales a nivel nacional, provincial o municipal. Además, fija un límite de 1.000 hectáreas para las adquisiciones en la zona núcleo agropecuaria. El proyecto oficial proponía eliminar ese tope.

Como alternativa inicial, el Gobierno había evaluado elevar al 25% el porcentaje de la superficie nacional, provincial y departamental que los extranjeros podrían adquirir en concepto de tierras productivas. Sin embargo, ante la ausencia de apoyos suficientes, el Poder Ejecutivo optó finalmente por excluir por completo ese capítulo del proyecto de ley.