La lucha por el control institucional y financiero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), liderada por Claudio 'Chiqui' Tapia, ha entrado en una fase crítica con la reciente intervención del gobierno de Axel Kicillof. Este último ha validado oficialmente la nueva sede de la AFA en la calle Mercedes 1366, en Pilar, a pesar de que diversas inspecciones de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y de la Inspección General de Justicia (IGJ) determinaron que en esa dirección no hay oficinas operativas, describiéndola como un terreno baldío.

La medida fue anunciada poco después de que el gobierno nacional, a través de la IGJ, solicitara la designación de veedores para auditar los estados contables de la AFA. Esta coincidencia en el tiempo ha elevado la tensión entre las autoridades nacionales y la gobernación bonaerense, convirtiendo lo que podría haber sido una simple cuestión administrativa en un conflicto político abierto.

El respaldo del Ejecutivo provincial ha tenido repercusiones legales inmediatas y ha reforzado la influencia política de la AFA en la provincia. En un contexto donde se han planteado acusaciones de irregularidades en la gestión de los recursos del fútbol, la decisión de la provincia de formalizar el domicilio de la AFA le otorga una mayor autonomía en su supervisión. La resolución de la Dirección Provincial de Personas Jurídicas (DPPJ) confirma la finalización del trámite de cambio de jurisdicción y la modificación del estatuto social de la AFA, consolidando así su sede en Pilar, mientras que la sede deportiva sigue en el Predio Lionel Andrés Messi de Ezeiza.

A pesar de las irregularidades constatadas por los organismos de control, la provincia no condicionó la inscripción a una verificación de actividad en la nueva sede. Desde una perspectiva administrativa, la AFA ha logrado que su domicilio sea reconocido por las autoridades competentes. Políticamente, este movimiento representa un claro mensaje: la provincia toma las riendas de la fiscalización de la AFA, buscando desplazar a la Nación de este papel crucial, alineándose con la estrategia de Tapia y su tesorero, Pablo Toviggino.