En la madrugada del viernes, los representantes libertarios celebraron la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados. Rápidamente, antes del mediodía, lograron el dictamen necesario para llevar este proyecto al Senado, donde se espera su sanción definitiva con algunas modificaciones la próxima semana.

El oficialismo ha experimentado un repunte en sus actividades legislativas durante las sesiones extraordinarias, y busca aprovechar este impulso. Antes de que la oposición logre reagruparse, planea avanzar con la modernización laboral, la implementación de un nuevo Régimen Penal Juvenil, la ratificación del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, así como el financiamiento de universidades, cambios en la ley de glaciares y la validación del acuerdo comercial con Estados Unidos.

La renovada estrategia política de los libertarios ha fortalecido la posición del oficialismo en el Congreso. Con Patricia Bullrich liderando las negociaciones en el Senado, se ha facilitado la consecución de consensos, como la eliminación del capítulo de Ganancias para asegurar el apoyo de los gobernadores a la reforma laboral. Además, se ha establecido un diálogo efectivo con los mandatarios provinciales, lo que ha permitido al Gobierno ampliar su base de apoyo, crucial para lograr la aprobación de diversas iniciativas legislativas, incluida la baja de la edad de imputabilidad y el acuerdo Mercosur-UE.