La Casa Rosada ha comenzado a intensificar sus esfuerzos para avanzar con la reforma electoral, a pesar de la controversia que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien está bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Este movimiento tiene como objetivo evitar que la situación judicial de Adorni influya negativamente en la agenda política del Gobierno, especialmente con las elecciones presidenciales de 2027 a la vuelta de la esquina. En este contexto, el ministro del Interior, Diego Santilli, ha tomado un rol protagónico al acercarse a los gobernadores provinciales para sumar apoyo a un proyecto que pretende eliminar las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).

En este marco, Santilli se reunirá con varios mandatarios provinciales en un intento por consolidar alianzas políticas. Este martes, el ministro espera recibir a Leandro Zdero de Chaco, a Marcelo Orrego de San Juan y a Gustavo Melella de Tierra del Fuego. La estrategia de la Casa Rosada se centra en obtener el respaldo de los gobernadores que han mostrado afinidad con el oficialismo, especialmente Zdero y Orrego, aunque las expectativas son más bajas respecto a Melella, quien ha mantenido una distancia con el Gobierno.

Uno de los puntos destacados por Santilli es el costo que implican las PASO para el país, que podría ascender hasta 250 millones de dólares. El ministro argumenta que dichos fondos podrían ser utilizados de manera más efectiva en otras áreas. Zdero, quien ha presentado una iniciativa en la Legislatura de Chaco para suspender las PASO, parece alinearse con esta visión, mientras que Orrego, aunque llegó al poder a través de una primaria, ha manifestado que “los tiempos cambian” y que esta herramienta ya no es necesaria.

Por otro lado, Melella se encuentra entre los gobernadores que mantienen una postura crítica hacia el oficialismo, junto a figuras como Axel Kicillof de Buenos Aires y Gildo Insfrán de Formosa. Su participación en las reuniones es vista como un desafío, dado su escaso contacto con el Gobierno. Sin embargo, el ministro Santilli ha decidido incluirlo en las discusiones sobre la reforma electoral, a pesar de que su capacidad de influencia legislativa es limitada.

Además de la reforma electoral, la agenda política incluye otros temas relevantes, como la intención de la oposición de presentar una moción de censura contra Adorni. Los primeros sondeos sobre este asunto están a cargo de Santilli, la senadora Patricia Bullrich y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. Se espera que la cuestión sea debatida en las próximas reuniones con los gobernadores, lo que podría complicar aún más la situación del jefe de Gabinete.

Desde la Casa Rosada, existe una sensación de optimismo en cuanto a la posibilidad de desactivar los intentos de la oposición, principalmente del Partido Justicialista, para avanzar en las mociones que buscan interpelar a Adorni. Un miembro de la mesa política aseguró que tienen los votos necesarios para evitar que la situación prospere, aunque también reconocieron que el proceso es arduo y complicado. Mientras tanto, algunos sectores aliados a La Libertad Avanza están observando de cerca cómo se desarrollan estos acontecimientos, lo que añade un nivel de incertidumbre a la configuración política de los próximos meses.