El 1 de mayo, el euro alcanzó un valor de 4.285,80 pesos colombianos al cierre de la jornada, marcando un incremento del 2,83% en comparación con los 4.167,70 pesos de la sesión anterior. Este movimiento en la cotización refleja una tendencia de recuperación en el corto plazo, aunque en el análisis interanual se observa una caída del 7,62%. Estos datos ilustran la volatilidad que caracteriza al mercado cambiario colombiano, un fenómeno que ha cobrado relevancia en las últimas semanas.
El análisis de los últimos siete días muestra que el euro ha registrado un aumento del 3,01%, lo que contrasta con la disminución del 1,93% que se había presentado en jornadas anteriores. Esta fluctuación sugiere que el mercado aún está en búsqueda de una dirección clara y que la inestabilidad puede continuar. De hecho, la volatilidad actual supera el 17,18%, lo cual indica un comportamiento más errático en comparación con el año anterior.
El Grupo Cibest de Bancolombia ha realizado proyecciones sobre el precio del dólar para el año 2026, estimándolo en un promedio de 3.878 pesos. Este pronóstico se fundamenta en varios factores, entre los que se destacan la debilidad generalizada del dólar a nivel global, el flujo constante de remesas y las expectativas de incrementos en las tasas de interés locales. Según los analistas, estas condiciones pueden resultar favorables para el peso colombiano a lo largo de este periodo.
La apreciación del peso en 2025, que fue del 14% frente al dólar, se atribuye a la pérdida de valor de la moneda estadounidense, un efecto que se ha intensificado por la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos y una caída del 9% en el índice DXY. Este contexto ha influido significativamente en la dinámica del mercado cambiario, llevando a los analistas a ajustar sus previsiones para los próximos años.
En el ámbito de la política monetaria, el comportamiento de las tasas de interés tanto en el extranjero como en el mercado local desempeña un papel crucial en las proyecciones de 2026. Mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos ha reducido su tasa a un rango de 3,50% - 3,75%, el Banco de la República de Colombia ha decidido mantenerla en 9,25%. Sin embargo, el mercado anticipa que podrían venir incrementos en respuesta a un aumento del salario mínimo, lo que podría generar un diferencial que favorezca estrategias como el carry trade.
A pesar de las proyecciones optimistas, el informe también señala que existen riesgos que podrían afectar la estabilidad del peso colombiano en los próximos meses. La incertidumbre fiscal, exacerbada por el reciente recorte en la calificación soberana de Colombia y el contexto electoral, podría presionar al alza la tasa de cambio, desafiando las medidas que el Gobierno ha implementado para evitar una mayor depreciación de la moneda.
El peso colombiano, abreviado como COP, es la moneda de curso legal en Colombia y su circulación está controlada por el Banco de la República. Actualmente, se encuentran en circulación monedas de 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos, siendo las últimas bimetálicas. Aunque el billete de 1000 pesos fue introducido entre 1996 y 2002, su uso se vio limitado debido a problemas de falsificación, lo que llevó a la creación de nuevas denominaciones para facilitar las transacciones en el país.



