El embajador de Brasil en Argentina, Júlio Bitelli, permanecerá en su país por tiempo indefinido luego de haber sido convocado a consultas por el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. La decisión se tomó mientras las autoridades brasileñas analizan la situación diplomática generada por los insultos que el presidente argentino, Javier Milei, dirigió contra funcionarios de Brasil durante un acto político realizado en San Pablo, entre ellos su par brasileño.

Bitelli viajó a Brasil el lunes y el miércoles mantuvo reuniones con Lula y con el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira. Los encuentros estuvieron centrados en lo ocurrido el fin de semana, durante una actividad de respaldo al candidato e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a la que también asistió Milei, y en los próximos pasos que adoptará el gobierno brasileño.

El embajador continuará en Brasil hasta conocer la respuesta de la Argentina. Milei no dio señales de que vaya a disculparse por sus expresiones contra Lula y contra el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Morales, quien interviene en la causa por golpismo contra Bolsonaro. Mientras tanto, el encargado de negocios quedará al frente de la misión diplomática argentina en Brasil. El canciller Vieira descartó por ahora medidas más severas, como retirar la representación brasileña, y afirmó que buscará una salida mediante el diálogo. Lula, por su parte, evitó profundizar el enfrentamiento con Milei y calificó de “payasada” su reacción del sábado.