La Cámara de Diputados se transformó en un verdadero espectáculo durante la discusión de la reforma laboral propuesta por Javier Milei. El ambiente se tornó caótico, con gritos, murmullos y silbatinas que resonaban mientras los legisladores exponían sus argumentos. A pesar del desorden, el proyecto avanzó en medio de un clima de confrontación y descontento.
La situación en el recinto refleja la creciente crisis en la dirigencia política, que parece no encontrar un rumbo claro. Con la apertura de sesiones programada para el próximo 1 de marzo, se anticipa que el ambiente será aún más agitado, evocando la imagen de un circo lleno de personajes extravagantes que podrían hacer su aparición en cualquier momento.
En medio de este panorama, Eduardo Falcone se destacó al llegar en bicicleta a la sesión, un gesto que llamó la atención en un entorno donde predominan los vehículos oficiales. Su voto era crucial para el oficialismo, lo que hizo que su presencia generara cierta tranquilidad, aunque el clima de tensión no se disipó. Por otro lado, Florencia Carignano se convirtió en el centro de la controversia al intentar desconectar equipos en un intento de frenar la sesión, lo que desató un escándalo y acusaciones de sabotaje entre los legisladores.



