La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Vigo ha dado luz verde a la concesión del estadio municipal de Balaídos al Real Club Celta, en una decisión que se formalizó este viernes. Este acuerdo, que establece un plazo inicial de 50 años con posibilidad de prórroga por 25 años adicionales, contempla un canon anual de 802.837 euros. Este monto será sujeto a una actualización del 2% cada año, garantizando así una revisión regular que responda a la inflación y otros factores económicos.
De acuerdo con los términos estipulados en el pliego de condiciones, el club tendrá la posibilidad de solicitar una revisión del canon en casos específicos. Entre estos se incluyen situaciones de pérdida de ingresos derivadas de obras en el estadio, inversiones realizadas por el Celta en mejoras estructurales, o en caso de que el equipo sufra un descenso de categoría. Esta flexibilidad en la negociación del canon refleja la intención del Ayuntamiento de mantener un equilibrio que favorezca tanto al club como las finanzas municipales.
El acuerdo también prevé que el Ayuntamiento pueda compensar al Celta en el pago del canon, facilitando fondos para la realización de eventos culturales y de ocio. El objetivo es que estas actividades no solo promuevan la cultura local, sino que también contribuyan al fortalecimiento de la marca Vigo. Para acceder a esta compensación, el club deberá presentar propuestas detalladas de los eventos, que deberán generar un retorno de inversión que supere el 500% del canon que se busca compensar.
Las condiciones del acuerdo establecen diversas obligaciones y derechos para ambas partes. El Celta tendrá el derecho de utilizar el estadio principalmente para actividades deportivas y podrá comercializar los derechos audiovisuales y publicitarios asociados. Sin embargo, el club también deberá asumir la responsabilidad de cubrir todos los gastos vinculados con el mantenimiento del estadio, incluyendo suministros, servicios, conservación, reparación, seguros, limpieza y seguridad.
Por su parte, el Ayuntamiento mantiene la facultad de modificar las condiciones de la concesión en función de consideraciones de interés público. Además, se reserva el derecho a insertar publicidad institucional en el estadio y a regular el uso de las instalaciones que se encuentran bajo la grada de Río. Este aspecto es crucial, ya que permite al Ayuntamiento asegurar que su presencia institucional se mantenga en un lugar destacado dentro del estadio.
El pliego también establece un protocolo para el acceso de los miembros de la Corporación al palco de autoridades, donde el alcalde ocupará un lugar preferencial al lado de la presidencia del club. Esta disposición busca reforzar la relación institucional entre el Ayuntamiento y el Celta, asegurando que la administración local esté bien representada en eventos que se realicen en el estadio. Según el alcalde Abel Caballero, tras la aprobación del pliego, se abrirá un periodo de 30 días para que se presenten alegaciones antes de proceder a la aprobación definitiva y la formalización del acuerdo.



