El Ayuntamiento de Barcelona trasladará a la Fiscalía los mensajes que considera “racistas y xenófobos” expresados durante la concentración de ‘Save Europe Act’, celebrada este sábado por la tarde en la plaza Sant Jaume. El objetivo es que la autoridad judicial evalúe si los hechos podrían constituir un delito de odio.

El gobierno municipal defendió el derecho de manifestación, aunque remarcó que Barcelona “no será neutral ante el racismo, la xenofobia ni el señalamiento de colectivos”. Según informó, durante la concentración se desplegó una pancarta con el lema “La remigración salva Europa” y se escucharon proclamas como “No es inmigración, es invasión”.

El Ayuntamiento señaló que esas expresiones “podrían constituir un delito de odio por motivos religiosos o pertenencia a una determinada etnia, raza o nación”, en los términos contemplados por el artículo 510 del Código Penal. Por ese motivo, resolvió poner en conocimiento de la autoridad judicial “la información proporcionada por la Guardia Urbana”, que realizó el seguimiento de la concentración junto con los Mossos.

El gobierno del alcalde Jaume Collboni también cuestionó “los principios racistas, xenófobos y contrarios a los valores democráticos y de convivencia de este movimiento”. En ese sentido, sostuvo que la diversidad es un componente esencial de la identidad de Barcelona.