El gobierno de Estados Unidos implementó este jueves nuevas sanciones contra altos funcionarios del régimen nicaragüense, en respuesta a su participación en acciones de represión interna, espionaje y persecución política. Esta decisión busca debilitar las estructuras que respaldan la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. comunicó que las sanciones afectan a la ministra de Trabajo, así como a líderes de las áreas de inteligencia militar, financiera y telecomunicaciones. Los funcionarios sancionados quedarán excluidos del sistema financiero estadounidense y no podrán llevar a cabo transacciones comerciales con entidades de ese país.
La lista de sancionados incluye a Johana Vanessa Flores, ministra de Trabajo; Denis Membreno y Aldo Martín Sáenz, de la Unidad de Inteligencia Financiera; Celia Margarita Reyes, vicedirectora del Instituto de Telecomunicaciones; y el mayor general Leonel José Gutiérrez, jefe de inteligencia militar. Según el Departamento del Tesoro, estos individuos han contribuido a un clima represivo en Nicaragua mediante la vigilancia y la violación sistemática de los derechos laborales. Asimismo, se destaca que la Unidad de Inteligencia Financiera ha sido utilizada como herramienta de hostigamiento político contra opositores.
Un portavoz del Departamento de Estado reafirmó el compromiso de EE.UU. de utilizar todas las herramientas diplomáticas y económicas para enfrentar a quienes amenacen la seguridad nacional en la región. Las sanciones se enmarcan dentro de una estrategia más amplia para aislar al régimen de Ortega y Murillo, que ha sido severamente criticado por sus violaciones a los derechos humanos y la represión política. La tensión entre Nicaragua y la comunidad internacional se ha intensificado, especialmente tras la expulsión de 222 presos políticos en 2023 y la revocación de la ciudadanía a opositores.



