El gobierno de Estados Unidos ha decidido destinar más de 100 millones de dólares en subvenciones federales para optimizar el transporte público en las ciudades que serán sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Esta inversión tiene como objetivo posicionar al país como un destino atractivo para millones de visitantes, al tiempo que busca contrarrestar los efectos adversos de las restricciones migratorias y la reciente disminución del turismo internacional.
Sean Duffy, secretario de Transporte, destacó que estos fondos permitirán que los aficionados disfruten de una "experiencia de viaje fluida" durante el torneo. Además, resaltó la importancia de la cooperación entre el gobierno federal y las ciudades anfitrionas, lo que contribuirá a una mejor logística del evento.
La asignación de estos recursos se aprobó en febrero tras el visto bueno del Congreso, permitiendo a las ciudades invertir en la adquisición de nuevos autobuses, asistencia para el traslado de personas con discapacidad y servicios de transporte exprés para los asistentes a los partidos. Sin embargo, el contexto migratorio y geopolítico plantea desafíos, ya que en 2025 Estados Unidos experimentó una caída del 6% en el turismo internacional, lo que se tradujo en pérdidas significativas para la economía del país. A pesar de estos obstáculos, se espera que alrededor de cinco millones de personas asistan al Mundial, considerado como el evento deportivo más importante de la historia según la FIFA.



