En un importante avance hacia la mejora de los servicios de agua potable y saneamiento, el Gobierno de Ecuador ha formalizado un acuerdo de cooperación técnica con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Este convenio, conocido como el Plan Operativo Anual 2026–2027, tiene como objetivo fortalecer la regulación y gestión de estos servicios esenciales en todo el país, con una atención especial hacia las comunidades que enfrentan mayores dificultades de acceso.
El acto de firma tuvo lugar en Guayaquil y estuvo encabezado por el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, acompañado de Daniela Limongi, directora de la Agencia de Regulación y Control del Agua (ARCA), y Arturo Romboli, representante de Unicef en Ecuador. Este acuerdo refleja un compromiso compartido por mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos, asegurando que el acceso al agua potable y al saneamiento seguro sea una realidad para todos.
La ARCA ha destacado que esta colaboración permitirá la creación de herramientas técnicas y regulatorias que fortalecerán las capacidades institucionales. Además, se generará información estratégica que facilitará la toma de decisiones fundamentadas en evidencia. Esta iniciativa busca promover servicios de agua y saneamiento más eficientes, sostenibles y resilientes, especialmente en las áreas más vulnerables del país, donde se registran las mayores brechas de acceso a estos recursos.
El acuerdo establece una hoja de ruta clara que incluye el fortalecimiento de la regulación del sector, el desarrollo de instrumentos técnicos adecuados y la consolidación de sistemas de información. Asimismo, se promoverán acciones que contribuirán a mejorar la prestación de los servicios de agua y saneamiento a nivel nacional, según lo indicado en un comunicado oficial de la ARCA. Este esfuerzo conjunto es un paso significativo hacia la creación de un marco normativo que garantice el derecho al agua y saneamiento.
Unicef ha subrayado que esta hoja de ruta no solo se centrará en el agua y el saneamiento, sino que también integrará temas de higiene, biodiversidad y acción climática, siempre con un enfoque centrado en los derechos de la infancia. Esto es crucial, dado que el acceso adecuado a estos servicios es fundamental para la protección de la salud infantil y el desarrollo integral de las nuevas generaciones en Ecuador.
Como parte del plan operativo, la ARCA se compromete a fortalecer la regulación a través del desarrollo de diagnósticos nacionales sobre saneamiento y la creación de guías específicas para municipios y prefecturas, así como para prestadores comunitarios. La cooperación entre el Gobierno ecuatoriano y Unicef pone de manifiesto una visión compartida sobre la importancia del acceso al agua y al saneamiento como pilares fundamentales no solo para la salud pública, sino también para el desarrollo sostenible del país. De esta manera, Ecuador avanza hacia un futuro donde el derecho al agua y la salud son garantizados para todos sus ciudadanos.



