Ecuador ha tomado la decisión de declarar persona non grata al embajador de Cuba en Quito, lo que podría significar un enfriamiento en las relaciones diplomáticas entre ambos países. Esta medida, que se hizo pública el miércoles 4 de marzo, también afecta a gran parte del personal de la misión cubana en territorio ecuatoriano, quienes tendrán un plazo de 48 horas para abandonar el país.
La nota diplomática, que ha sido verificada como auténtica, no ha sido acompañada de una aclaración oficial por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador sobre las razones que motivaron esta decisión. Sin embargo, el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas permite a los Estados declarar a diplomáticos extranjeros como persona non grata sin necesidad de ofrecer justificaciones. Esto deja entrever que el Gobierno ecuatoriano busca distanciarse de la isla caribeña.
Además de la expulsión del embajador cubano, Ecuador también ha decidido retirar a su propio representante en La Habana. El presidente Daniel Noboa firmó un decreto que pone fin a las funciones de su embajador en Cuba, José María Borja López. Esta combinación de acciones es un indicativo claro de un posible deterioro en las relaciones bilaterales, aunque no se ha formalizado una ruptura.



