La Policía Nacional de Ecuador logró la captura de una mujer sospechada de formar parte del Frente Oliver Sinisterra, un grupo disidente de la extinta guerrilla de las FARC. La detención se llevó a cabo en la provincia costera de Esmeraldas, que limita con Colombia, y fue anunciada por el ministro del Interior, John Reimberg. Este operativo se enmarca en un contexto de creciente violencia en la región, que ha llevado al gobierno ecuatoriano a tomar medidas drásticas en su lucha contra la delincuencia organizada.
La detenida ha sido identificada como Rosa Nolexi Mina Carvajal, conocida en el ámbito delictivo como 'Rosa'. Se le acusa de extorsionar a comerciantes en la localidad de Timbiré, perteneciente al municipio de Eloy Alfaro, en la provincia de Esmeraldas. Las investigaciones apuntan a que utilizaba la aplicación de mensajería WhatsApp para comunicarse con sus víctimas, a quienes les exigía pagos semanales bajo amenazas, reflejando así la penetración de grupos criminales en las dinámicas económicas locales.
La captura de Mina Carvajal fue realizada por agentes de la Unidad Antisecuestros y Extorsión de la Policía, quienes la entregaron a las autoridades judiciales tras el operativo. Este hecho resalta la estrategia del gobierno ecuatoriano de intensificar las acciones contra el crimen organizado, especialmente en áreas donde la influencia de estos grupos se ha afianzado.
Esmeraldas, uno de los nueve provincias del país que desde el jueves pasado se encuentra bajo un estado de excepción, ha sido escenario de un incremento alarmante de la violencia. Esta medida fue decretada por el presidente Daniel Noboa en respuesta a la situación crítica que atraviesa el Ecuador, donde los índices de criminalidad han alcanzado cifras históricas. La decisión del mandatario se enmarca en el llamado "conflicto armado interno", declarado en 2024, que busca un enfoque más riguroso para combatir a los grupos criminales que operan en el país.
El gobierno ecuatoriano ha catalogado a varios de estos grupos, incluido el Frente Oliver Sinisterra, como organizaciones terroristas, lo que refleja la gravedad del fenómeno violento que afecta a la nación andina. La creciente rivalidad entre estos grupos ha sido identificada como una de las principales causas de la escalada de violencia en Ecuador, que en 2025 registró un total de 9.252 homicidios, marcando un récord sombrío en la historia del país.
La situación en Ecuador plantea interrogantes sobre el futuro de la seguridad y la estabilidad en la región. Con el aumento de la violencia y la presencia de organizaciones criminales, el desafío para el gobierno es monumental. La comunidad internacional observa con atención estos acontecimientos, dado que el país se enfrenta a una encrucijada decisiva en su lucha contra la criminalidad y la búsqueda de la paz en un contexto de profunda crisis social y económica.



