La capital panameña fue el escenario de la duodécima edición del Congreso Anual de la Organización Mundial de Zonas Francas (World FZO), un evento que tuvo lugar entre el 12 y el 14 de mayo y que reunió a más de 2.000 profesionales del ámbito empresarial, expertos y líderes de zonas económicas de todo el mundo. Este congreso se ha consolidado como un foro esencial para debatir el futuro y las transformaciones de las zonas francas y económicas a nivel global. Durante este encuentro, se subrayó la necesidad de que estas áreas especiales evolucionen de los modelos tradicionales, que se basan en incentivos, hacia la creación de ecosistemas industriales integrados que promuevan la innovación, el uso de energías renovables, la infraestructura verde y los principios de la economía circular.

El presidente de la World FZO, Mohammed Al Zarooni, destacó la relevancia de este congreso al afirmar que representa un hito en la trayectoria de la organización. Al Zarooni enfatizó que el diálogo internacional generado en el evento refleja el papel cada vez más protagónico de las zonas francas como impulsores del comercio y la inversión. Este congreso no solo fue una plataforma para compartir ideas, sino también un espacio para forjar alianzas y fomentar un entendimiento más profundo sobre el impacto de las zonas económicas en el desarrollo y la competitividad de los países participantes.

Durante las jornadas de trabajo, los participantes abordaron temas cruciales como las repercusiones de los cambios geopolíticos actuales, la reestructuración de las cadenas de suministro y la transformación digital, así como la sostenibilidad como un requisito indispensable para el futuro de las zonas económicas. En este sentido, se reflexionó sobre cómo estas áreas pueden adaptarse a un entorno global en constante transformación, impulsando políticas que favorezcan la inversión y mejoren la competitividad de sus economías.

En el marco del congreso, se llevó a cabo una reunión ministerial de alto nivel, que contó con la participación de la vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera. En este encuentro, se puso de relieve la creciente importancia de las zonas francas como instrumentos clave para implementar políticas industriales efectivas, facilitar la transformación económica y atraer inversiones sustanciales. Esto sugiere un cambio de paradigma en la forma en que los países ven y utilizan sus zonas económicas, enfocándose en la sostenibilidad y la economía del conocimiento.

Las sesiones también exploraron el impacto de la inteligencia artificial en la manufactura, así como la necesidad de desarrollar infraestructuras sostenibles y zonas ecoindustriales. Se discutió el papel que las zonas económicas pueden jugar en la innovación y cómo pueden contribuir al fortalecimiento de la integración regional y al desarrollo de cadenas de valor modernas. Estas discusiones son fundamentales para entender cómo las zonas francas pueden ser parte de una estrategia más amplia para enfrentar los desafíos económicos contemporáneos.

Finalmente, es relevante mencionar la firma de un Memorando que establece la creación de una nueva asociación regional de zonas en el Caribe, lo que refuerza la colaboración entre diferentes países en la búsqueda de un desarrollo sostenible. Este tipo de iniciativas son esenciales para construir un ecosistema económico más resiliente y preparado para afrontar los retos del futuro. En palabras de Al Zarooni, los intercambios de conocimiento y las alianzas forjadas durante el congreso son prueba de la importancia de la acción colectiva para crear un entorno económico global que sea tanto sostenible como innovador.