Las referencias a Winston Churchill suelen ser utilizadas por dirigentes políticos para asociarse con la imagen de liderazgo y determinación del ex primer ministro británico. Su trayectoria ofrece numerosos episodios convertidos en ejemplos sobre la conducción de una nación, tanto por sus aciertos como por sus errores.
Una de sus expresiones más conocidas fue pronunciada ante su gabinete el 13 de mayo de 1940: “No tengo nada que ofrecer salvo sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”. La frase quedó incorporada a la historia política británica y se convirtió en una de las citas más repetidas al momento de hablar sobre liderazgo en tiempos de crisis.
El miércoles de esta semana, Javier Milei recurrió a una supuesta declaración de Churchill para responder a la ola de críticas desatada después de la derrota de la selección en el Mundial de fútbol. “¿Tenés enemigos? Bien. Eso significa que te plantaste por algo, en algún momento de tu vida”, publicó el Presidente en inglés.
En una posdata, Milei agregó que “algunos sostienen que la frase es de Víctor Hugo y que Churchill sólo le hizo una puesta al día”. Sin embargo, la expresión corresponde al escritor francés, quien realizó una dedicatoria bastante más extensa a su colega Abel-François Villemain, que atravesaba fuertes cuestionamientos. No existe registro de que Churchill haya pronunciado una frase similar. En este caso, la actualización de la cita no fue obra de Churchill, sino del propio Presidente.



