En un hecho que ha captado la atención mediática y generado controversia, Manuel Quintar, diputado nacional del partido La Libertad Avanza (LLA) por la provincia de Jujuy, llegó el miércoles a la Cámara de Diputados al volante de una Tesla Cybertruck. Este vehículo, que en el mercado argentino tiene un valor que supera los 100.000 dólares, se estacionó en la cochera del Congreso, lo que desató un intenso debate tanto dentro de su bloque como en la oposición. La imagen del auto, que lucía un ploteo con el logo de LLA, se viralizó rápidamente en las redes sociales, convirtiéndose en el foco de atención en un contexto político complicado.
Quintar no tardó en confirmar que la Tesla es de su propiedad. A través de un mensaje en su cuenta de X, el legislador expresó: “A mi nombre, con la mía... pronto toda la info de los radikukas con la nuestra”, acompañando su publicación con una fotografía del vehículo. Este comentario no solo subraya su orgullo por la adquisición, sino que también parece desafiar las críticas que empezaron a surgir a raíz de la ostentación de este automóvil en el ámbito político.
Las reacciones no se hicieron esperar. Fuentes cercanas al oficialismo informaron que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se mostró sorprendido por la situación y le solicitó a Quintar que retirara la camioneta del recinto. Este pedido refleja la incomodidad que generó la presencia de un vehículo de lujo en un momento en que el Gobierno enfrenta serias dificultades económicas, incluyendo un recorte de aproximadamente 2,5 billones de pesos en el presupuesto para el año 2026, que afecta áreas críticas como educación y salud.
Desde el entorno de Quintar, se minimizó la controversia, asegurando que la compra del vehículo fue realizada de manera legal y que el legislador está en regla con los trámites de importación. Según sus declaraciones, la falta de patente en el vehículo se debe a un retraso en la asignación por parte del Departamento Nacional de Registro de la Propiedad Automotor (DNRPA). Además, afirmaron que la camioneta es el modelo más potente disponible, lo que añade un elemento de lujo a la ya llamativa compra.
La situación se vuelve aún más relevante en el marco de la crisis actual que enfrenta el Gobierno de Javier Milei, que se encuentra bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito relacionado con su jefe de Gabinete, Manuel Adorni. A pesar de la gravedad de la situación, Adorni ha sido ratificado en su cargo, lo que ha generado un clima de tensión y desconfianza en el oficialismo, que se ve reflejado en la crítica situación económica del país.
Desde la oposición, se expresaron voces críticas que apuntaron a la contradicción entre el mensaje de austeridad que promueve el partido libertario y la ostentación de un vehículo de lujo por parte de uno de sus representantes. Este contraste podría tener repercusiones en la imagen del partido, que ha basado su campaña en la reducción del gasto público y la promoción de un Estado más eficiente. En un país donde la desigualdad y la pobreza son temas candentes, la llegada de una Tesla Cybertruck al Congreso podría ser interpretada como un acto de desconexión con la realidad social del país.
Por otro lado, es importante señalar que Tesla no tiene representación oficial en Argentina, lo que significa que la Cybertruck no puede ser adquirida en concesionarios locales. Esto resalta la exclusividad del vehículo y la dificultad que enfrentan muchos argentinos para acceder a automóviles de este tipo, a pesar de la reciente flexibilización en los trámites de nacionalización de autos importados. En este contexto, la polémica en torno a la compra del diputado Quintar no solo pone de relieve la tensión política actual, sino también las complejidades del mercado automotor en Argentina.



