Diego Santilli se ha convertido en una figura fundamental dentro del esquema político trazado para la reelección de Javier Milei en 2027. Desde su incorporación al Poder Ejecutivo en noviembre del año pasado como ministro del Interior, ha mantenido un perfil bajo pero efectivo, centrando sus esfuerzos en construir alianzas estratégicas con los gobernadores provinciales. Este martes, asumió la jefatura de Gabinete, lo que le permitirá potenciar aún más su trabajo en el ámbito político y fortalecer la estructura de apoyo a Milei, según informaron fuentes cercanas al gobierno.

La estrategia que Santilli lleva adelante ha sido elaborada por Karina Milei, hermana del presidente, en conjunto con el asesor Santiago Caputo, conocido por su inclinación hacia los acuerdos políticos. A diferencia de su predecesor, Manuel Adorni, quien se vio envuelto en controversias que afectaron su imagen, se espera que Santilli mantenga una postura más firme y selectiva ante las propuestas que lleguen desde el entorno presidencial. En este contexto, es importante destacar que Santilli ha cultivado buenas relaciones con ambas figuras clave, lo que le otorga un respaldo significativo en su nueva posición.

Uno de los ejes centrales de la negociación de Santilli con los mandatarios provinciales es obtener su apoyo para la candidatura de Milei a cambio de un compromiso de La Libertad Avanza de no presentar candidatos propios en esos territorios. Este acercamiento busca consolidar un frente sólido que minimice la competencia interna y maximice la posibilidad de sumar votos en las próximas elecciones. De esta manera, Santilli se propone cerrar filas en torno a la figura del presidente, evitando fracturas que puedan debilitar la campaña.

En este marco, la propuesta de reforma electoral que Santilli impulsa se presenta como un punto crucial. La idea es eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y habilitar listas colectoras, una estrategia que permitiría a varios partidos políticos presentar candidatos distintos en categorías como legisladores, pero unirse en torno a un solo candidato presidencial, en este caso, Milei. Este enfoque busca maximizar el caudal de votos y debilitar a la oposición, principalmente al peronismo, que históricamente ha sido un rival fuerte en el panorama político argentino.

Sin embargo, en las últimas semanas, las negociaciones se habían estancado debido a un escándalo que rodeó la gestión del saliente jefe de ministros, Manuel Adorni. La situación se complicó por la caída en la imagen del gobierno, pero con la salida de Adorni, se abre una nueva oportunidad para reactivar los diálogos con los gobernadores y avanzar en la estrategia electoral. A esta situación política se le suma una leve mejora en la economía, lo que podría favorecer al oficialismo en el corto plazo.

Recientemente, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) publicó datos que reflejan un crecimiento del 1,6% en la actividad económica interanual correspondiente a abril, lo que suma una expansión acumulada del 2,1% en el primer cuatrimestre del año. Además, se espera una disminución en la inflación y una mejora en los ingresos, ya que los salarios acordados en paritarias habrían registrado un incremento promedio del 2,85% en junio, superando el índice de precios que se estima en torno al 2% para este mes. Este contexto económico, aunque aún frágil, podría favorecer la imagen del gobierno y las aspiraciones de Milei para su reelección, otorgando a Santilli una oportunidad valiosa para consolidar su estrategia.