El ex economista jefe de la Unión Industrial Argentina (UIA), Diego Coatz, ha lanzado un claro aviso sobre la situación crítica del mercado laboral argentino. En una reciente intervención, Coatz destacó la creciente informalidad en el empleo y la necesidad urgente de que el Gobierno implemente una política industrial sólida, especialmente enfocada en las pequeñas y medianas empresas (pymes). Según su análisis, la estabilidad económica sin un crecimiento sostenido y sin una mejora en los ingresos de los trabajadores podría resultar en una nueva frustración para la nación.

Coatz, quien dejó su cargo en la UIA en marzo de este año tras dos décadas de servicio, subrayó que el mercado laboral argentino está experimentando una "transición regresiva". Esta situación se debe, en gran medida, a la caída en la actividad de la industria y el comercio, que son sectores cruciales en la generación de empleo. "Un trabajador que solía estar en una fábrica o en un comercio formal ahora se encuentra vendiendo en una feria o trabajando como vendedor ambulante, lo que implica una disminución tanto en sus ingresos como en la calidad de su empleo", puntualizó.

El economista utilizó una metáfora impactante para ilustrar su preocupación: "El sector informal avanza como Pac-Man, devorando al sector formal, que cuenta con tecnología y salarios más competitivos". Esta comparación refleja la gravedad de la situación, donde cada vez más trabajadores optan por dejar sus empleos formales en busca de alternativas en la economía informal, un fenómeno que podría tener consecuencias devastadoras para el tejido social y económico del país.

A pesar de la crisis, Coatz destacó que la industria, aunque afectada, sigue siendo un sector diverso y significativo dentro del mercado laboral. Con más de un millón de empleos formales en la industria, aunque se han cerrado cerca de 3.000 empresas y se han perdido más de 120.000 puestos de trabajo, el sector aún tiene un papel fundamental que desempeñar. "No estamos ante un cierre masivo de industrias, pero la situación es preocupante y requiere atención inmediata", enfatizó.

En su análisis, Coatz también mencionó la importancia de los recursos naturales como motores de desarrollo para el país. Dijo que estos recursos pueden desempeñar un papel crucial en la evolución hacia un país más desarrollado, pero subrayó que esta estrategia no sería suficiente para integrar a los 45 millones de argentinos que habitan el país. Para él, es esencial pensar en una estrategia productiva amplia que permita revitalizar el sector PYME, que representa casi el 50% del empleo argentino.

El ex líder de la UIA hizo un llamado a la acción, instando a que se pongan en marcha medidas que generen un impacto positivo en la actividad económica y, por ende, en la calidad de vida de las familias argentinas. "Es imperativo que se sientan los efectos de una estabilidad que realmente promueva la mejora en la situación de las familias en las calles", concluyó.

Finalmente, al ser consultado sobre el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), Coatz reconoció que, aunque fue un paso positivo en un contexto complicado, también dejó claro que se requieren más incentivos para la cadena de proveedores locales. La construcción de un sector industrial fuerte y competitivo es esencial para enfrentar desafíos externos y asegurar la soberanía económica del país.