El Día Internacional de la Mujer, celebrado el 8 de marzo de 2024, puso de manifiesto tanto el apoyo a las mujeres de Palestina como la fragmentación del movimiento feminista en España. A pesar de las diferentes consignas que se escucharon en las manifestaciones, la jornada no logró replicar la masividad y unidad de años anteriores, evidenciando las divisiones internas que persisten.
Cerca de 40 manifestaciones se llevaron a cabo en diversas ciudades españolas, organizadas por colectivos feministas con mensajes variados. En Madrid, aproximadamente 34.000 mujeres se unieron a la movilización, una cifra que supera los 27.000 participantes del año anterior, pero que aún está lejos de las más de 300.000 que se congregaron en 2019 en un contexto más unificado. La Delegación del Gobierno destacó el aumento en la participación, aunque la falta de cohesión fue notable.
El lema del Ministerio de Igualdad, “8M. Con M de Mujeres. Todas las Mujeres. Muévete”, marcó el tono de la jornada. La manifestación principal, apoyada por diversos colectivos, resonó con consignas como “Con ropa, sin ropa, mi cuerpo no se toca” y “Estamos hasta el culo de tanto machirulo”. A pesar de la presencia de figuras políticas, como ministros y la esposa del presidente, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, enfatizó la urgencia de abordar el desafío que representa la extrema derecha en el contexto actual del feminismo. En contraste, la manifestación alternativa, con un enfoque abolicionista, reunió a unas 4.000 personas, evidenciando un descenso en la participación respecto al año anterior.
Entre las demandas recurrentes se incluyeron políticas públicas más efectivas contra la violencia hacia las mujeres, la abolición de la prostitución, el rechazo a la pornografía y la promoción de un feminismo más inclusivo y global. Las diferencias en las consignas reflejan no solo la pluralidad del movimiento, sino también las tensiones que lo atraviesan en la actualidad.



