Un ex contratista de la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha sido arrestado en Miami, donde enfrenta serias acusaciones por la venta de videos que muestran actos de maltrato y asesinato de animales, supuestamente destinados a complacer fetiches sexuales de sus compradores. Este caso se presenta como el segundo bajo una legislación específica en el sur de Florida, reavivando el debate sobre la crueldad animal en línea y la responsabilidad de las plataformas digitales en la propagación de este tipo de contenido.

Los fiscales federales han identificado a Francisco Javier Ravelo, de 47 años, como el individuo que distribuyó al menos 42 grabaciones entre septiembre de 2024 y febrero de 2025, donde se documentaban diversas formas de tortura, como aplastamientos, quemaduras y ahogamientos deliberados. Tras su arresto en octubre, Ravelo podría enfrentar una pena de hasta siete años de prisión. El tribunal federal de Miami le ha impuesto una fianza de 100.000 dólares y le ha prohibido el uso de redes sociales, como Facebook e Instagram, para evitar que repita sus acciones mientras se desarrolla el proceso judicial.

Los cargos contra Ravelo se fundamentan en la Ley de Prohibición de Videos de Aplastamiento Animal, promulgada en 2010, que prohíbe la producción y comercialización de contenidos audiovisuales que exhiban crueldad animal con fines de satisfacción sexual. Esta legislación fue establecida tras un fallo de la Corte Suprema que invalidó una versión anterior por considerarla inconstitucional. En 2019, el Congreso reforzó este marco normativo con la Ley de Prevención de la Crueldad y la Tortura Animal, que fue firmada durante la administración de Donald Trump. Aunque la aplicación de estas leyes es poco común en la región, el caso de Ravelo destaca por su gravedad y la atención que ha generado en la sociedad.