Peter Mandelson, exembajador del Reino Unido en Estados Unidos y político destacado, fue arrestado por la Policía Metropolitana de Londres en su hogar en Camden. Su detención, ocurrida el lunes, se produjo bajo la sospecha de “mala conducta en un cargo público”, relacionada con su conexión con Jeffrey Epstein, quien fue condenado por delitos sexuales. La investigación se intensificó tras la publicación de una gran cantidad de documentos por parte del Departamento de Justicia de EE.UU., que revelaron transferencias de dinero hacia Mandelson desde cuentas de Epstein en JP Morgan entre 2003 y 2004.
Luego de su arresto, Mandelson fue liberado bajo fianza mientras se llevan a cabo las diligencias judiciales pertinentes. Un portavoz de la policía confirmó que no se proporcionará información adicional para no entorpecer las investigaciones en curso. Durante su detención, Mandelson negó las acusaciones y ha calificado de infundadas las sospechas en su contra. Sin embargo, su situación se complica debido a una pesquisa paralela que examina la posible filtración de información confidencial a Epstein durante su gestión como ministro en el gobierno de Gordon Brown entre 2007 y 2010.
El caso ha generado un fuerte impacto en el Gobierno británico, lo que llevó al primer ministro Keir Starmer a ofrecer disculpas públicas por haber nombrado a Mandelson como embajador en diciembre de 2024, argumentando que desconocía la profundidad de sus vínculos con Epstein. Esta situación ha provocado un aumento de la presión sobre Mandelson, quien ya había dejado su cargo diplomático en septiembre y se retiró del Partido Laborista a principios de febrero, en medio de la creciente controversia en torno a su carrera política.
El caso de Mandelson se inscribe en un contexto más amplio de investigaciones sobre la posible implicación de figuras públicas con Epstein, lo que ha llevado a un análisis exhaustivo de las relaciones de poder y las transacciones financieras en el ámbito político.



