En un giro inesperado, Son Jung-hyun, el director ejecutivo de Starbucks en Corea del Sur, ha sido destituido de su cargo tras una controvertida campaña promocional que ha generado una ola de críticas en el país. La empresa, que opera la popular cadena de cafeterías, emitió un comunicado en el que se disculpa por lo que consideran un error grave que ha ofendido la memoria de aquellos que lucharon por la democracia en Corea del Sur.
La campaña en cuestión, denominada 'Tank Day' (Día del tanque), fue lanzada para promocionar nuevos vasos metálicos y ofrecía descuentos a los clientes que participaran en una actividad de "golpeo" de las tazas sobre la mesa. Sin embargo, el timing de la promoción no pudo haber sido más desafortunado, ya que coincidió con el 46° aniversario del levantamiento prodemocrático de Gwangju, un evento trágico en la historia del país que resultó en la muerte de aproximadamente 600 personas a manos de las fuerzas gubernamentales en 1980.
La reacción pública fue inmediata y contundente. Organizaciones cívicas y usuarios de redes sociales denunciaron que el término 'tank' evocaba la brutal represión militar que se llevó a cabo durante la revuelta de Gwangju, y que la campaña ridiculizaba la memoria de las víctimas, incluyendo a Park Jong-chol, un activista estudiantil que fue asesinado en 1987. Esta asociación ha llevado a muchos a calificar la campaña como un acto de insensibilidad y trivialización de un capítulo oscuro de la historia surcoreana.
Chung Yong-jin, presidente del Grupo Shinsegae, que gestiona Starbucks en Corea del Sur, expresó su pesar en un comunicado donde calificó la campaña de "error inexcusable". En sus declaraciones, subrayó que el sufrimiento de quienes lucharon por la democracia no debía ser minimizado de ninguna manera. Además, anunció que se llevará a cabo una investigación interna para determinar cómo se aprobó la campaña y revisar los procedimientos de marketing del conglomerado.
La controversia ha tenido repercusiones significativas no solo para Starbucks, sino también en el ámbito político. El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, se pronunció enérgicamente en las redes sociales, describiendo la promoción como un "comportamiento inhumano y depravado" que ofende la memoria de quienes perdieron la vida en la lucha por la democracia. Esta crítica desde el más alto nivel del gobierno subraya la gravedad de la situación y la sensibilidad que rodea a este evento histórico.
El levantamiento de Gwangju es considerado un hito fundamental en la historia de la democracia surcoreana, y su legado sigue presente en la memoria colectiva del país. La respuesta de la ciudadanía a la campaña de Starbucks evidencia que las heridas de ese periodo aún son profundas y que cualquier intento de trivializarlas será rechazado de forma contundente. Este incidente no solo es un recordatorio de la importancia de la sensibilidad cultural en la publicidad, sino también de la necesidad de una reflexión más profunda sobre cómo las marcas se relacionan con la historia y la memoria de las sociedades en las que operan.


