La jornada en Madrid estuvo marcada por un emotivo homenaje a Fernando Ónega, el reconocido periodista que falleció a los 78 años. En la Casa de Galicia, donde se dispuso la capilla ardiente, se recibió una conmovedora corona de flores enviada por el Rey Juan Carlos, en un gesto que reflejó la estima hacia el comunicador. La Reina Letizia estuvo presente y recordó su conexión personal y profesional con Ónega, afirmando que su legado perdurará en el tiempo.
Durante el velorio, la Reina Letizia destacó su amistad con la hija del periodista, Sonsoles, y subrayó que su asistencia era un tributo tanto a una amiga como a la profesión periodística. Aseguró que el Rey también hubiera querido rendir homenaje a quien consideraba un referente en el ámbito de la comunicación. Este reconocimiento se sumó al de diversas personalidades del ámbito político y mediático, quienes valoraron la independencia y el compromiso de Ónega con su labor.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se unió a las condolencias, describiendo a Ónega como un "gran periodista" y subrayando su impacto en la vida política del país. El expresidente Mariano Rajoy también lo elogió, resaltando su profesionalismo y animando a las nuevas generaciones a seguir su ejemplo. Otros líderes también expresaron su admiración, reconociendo en Ónega a un maestro del periodismo cuya capacidad de análisis y objetividad lo hicieron destacar en su campo.



