En la noche del viernes y la madrugada del sábado, un intenso temporal golpeó la región central del país, causando graves daños en las provincias de Santa Fe y Córdoba. Las fuertes precipitaciones y ráfagas de viento provocaron inundaciones severas y destrozos significativos en infraestructuras. La autopista que conecta Rosario con Córdoba, a la altura de Amstrong, se vio interrumpida debido al vuelco de dos camiones, un incidente que ilustra la fuerza del fenómeno climático que afectó a la zona.

En Córdoba, la localidad de Colonia Marina fue la más impactada, con lluvias que alcanzaron entre 200 y 250 milímetros en un corto lapso. Este torrencial causó anegamientos en toda la comunidad, que cuenta con aproximadamente 1.266 habitantes. La persistencia de la lluvia durante la noche obligó a la evacuación de varias familias, quienes se vieron atrapadas por la acumulación de agua en sus hogares. En total, decenas de familias requirieron asistencia inmediata, lo que llevó a la activación de un operativo de emergencia.

Las autoridades locales, junto con dotaciones de bomberos de localidades cercanas como La Francia, Devoto y San Francisco, se movilizaron rápidamente para atender la situación. Durante la madrugada del sábado, los equipos de emergencia trabajaron arduamente para despejar las calles bloqueadas y coordinar el destape del sistema de desagote, que resultó ser insuficiente ante la magnitud de las lluvias. Sin embargo, las condiciones en algunos sectores siguen siendo críticas, ya que los lotes agrícolas limitan el escurrimiento del agua, lo que puede prolongar los problemas en la región.

Además de Colonia Marina, otras localidades cordobesas como El Tío, La Francia y Las Varas también reportaron precipitaciones significativas de 151 mm, 130 mm y 108 mm, respectivamente. Las autoridades provinciales están presentes en la zona para colaborar con los operativos de asistencia y evaluar los daños producidos.

Mientras tanto, en Santa Fe, el departamento Belgrano enfrentó las consecuencias de un severo temporal que incluyó ráfagas de viento que superaron los 150 kilómetros por hora. Esta situación generó destrozos en infraestructuras y dejó a muchas localidades sin suministro eléctrico. En Bouquet, por ejemplo, las fuertes ráfagas provocaron el bloqueo de las arterias principales con ramas y postes de media tensión, además de daños en el tendido eléctrico y desprendimientos de mampostería de viviendas.

La localidad de Montes de Oca también fue severamente afectada, donde los vientos causaron voladuras de techos y caída de árboles, complicando aún más la situación para los residentes. En este contexto, el personal de Protección Civil, en coordinación con fuerzas de seguridad y bomberos de cinco localidades, se encuentra realizando tareas de auxilio y evaluación de daños.

A pesar de la gravedad de los eventos climáticos, el Servicio Meteorológico Nacional ha pronosticado una mejora en las condiciones meteorológicas, indicando que no se anticipan nuevas precipitaciones hasta el próximo jueves. Esto ofrece un respiro a las comunidades afectadas, permitiendo que los operativos de asistencia y recuperación puedan llevarse a cabo de manera más efectiva. Sin embargo, la recuperación será un proceso largo, y las autoridades deberán seguir de cerca la situación para garantizar la seguridad y bienestar de los ciudadanos en las zonas impactadas.