La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas su propuesta para una nueva etapa política en el país, basada en la reconstrucción nacional, la transición democrática, la recuperación institucional y el diálogo entre los distintos sectores políticos.

Durante su exposición en Nueva York, Rodríguez se definió como “una hija más de Venezuela” y sostuvo que llegó para transmitir las aspiraciones de una sociedad que busca recuperar el rumbo tras años de conflictos políticos y de modelos económicos “impuestos”, a los que atribuyó efectos negativos sobre el desarrollo nacional.

La dirigente ubicó entre las prioridades del país la superación de la división política y la recuperación de una identidad común. “Por demasiado tiempo estábamos en un país dividido, un país en el que el color de la bandera de un partido soportaba más peso que el nombre común que todos compartimos, que es el nombre venezolano”, afirmó.

Rodríguez planteó que Venezuela debe ingresar en una “nueva era política”, sostenida en la verdad, la justicia y la participación ciudadana. Según su enfoque, las diferencias deben ser abordadas mediante el diálogo y con el objetivo de alcanzar un acuerdo entre los distintos sectores, en una etapa orientada al bienestar común y a la reconstrucción de las instituciones.