En un contexto donde la inteligencia artificial (IA) se ha vuelto parte integral de la vida cotidiana, surge la necesidad de repensar la educación desde una perspectiva que priorice los valores y el desarrollo del carácter. La educación en valores no solo es un enfoque pedagógico, sino que también se presenta como un puente cultural y social que busca transformar a las comunidades mediante el fortalecimiento de sus individuos. Este debate se intensificó recientemente con las intervenciones de Gerardo della Paolera y Verónica Pérez Mendoza, quienes abordan la importancia de esta temática en el marco de la revolución tecnológica actual.

La Fundación Bunge y Born ha enfatizado en múltiples ocasiones que el desarrollo integral de las personas es fundamental para la construcción de sociedades más justas y equitativas. "Creemos en una mirada integral del desarrollo, que empieza en las personas y se proyecta en las comunidades", afirmaron. Este enfoque busca fomentar la creación de espacios donde se cultiven capacidades, se genere conocimiento y se protejan los bienes comunes, aspectos que son esenciales para lograr transformaciones que perduren en el tiempo. En este sentido, el carácter y los valores se convierten en pilares fundamentales para cualquier estrategia educativa que aspire a ser efectiva y relevante en el siglo XXI.

Por su parte, la Fundación Varkey, a través de su centro de Educación del Carácter y Liderazgo, ha propuesto que la educación en virtud puede enseñarse mediante un liderazgo que inspire y motive. La educación no debe ser solo un proceso mecánico de adquisición de conocimientos, sino que debe estar acompañada por el desarrollo de habilidades interpersonales y valores éticos. En este contexto, tanto la familia como la escuela juegan roles cruciales en la formación del carácter de los jóvenes, convirtiéndose en espacios donde se pueden cultivar estas virtudes.

La metáfora del diente de león, utilizada por la Fundación Varkey, ilustra perfectamente el potencial que tienen las virtudes humanas para esparcirse y florecer en diferentes entornos. Esta imagen sugiere que, al igual que las semillas que se dispersan con el viento, los valores pueden ser transmitidos y multiplicados en diversos contextos. La pregunta que surge es cómo se pueden fomentar estos valores para que florezcan en la vida de los jóvenes y, a su vez, beneficien a toda la comunidad. Esta es una de las misiones centrales de la organización.

Verónica Pérez Mendoza compartió su experiencia trabajando con gobiernos en varios estados de América Latina, destacando la importancia de la formación en estos enfoques educativos. "Hemos trabajado formando a equipos de gobierno en cinco estados en América Latina durante todo el año pasado", dijo. Este esfuerzo incluye no solo la capacitación sobre el enfoque de educación en valores, sino también su aplicación práctica en la vida cotidiana y en la política. Además, están implementando programas de formación docente para llevar estos principios a las aulas, asegurando que los educadores estén preparados para guiar a sus estudiantes en este camino de desarrollo personal.

A medida que la IA continúa permeando todos los aspectos de la sociedad, la reflexión sobre su impacto en la educación se vuelve cada vez más urgente. Della Paolera señaló que "la inteligencia artificial interpela a la educación y nos obliga a redefinir qué significa formar a una persona". En este sentido, el programa Futurizaje se presenta como una respuesta a esta necesidad, ofreciendo un enfoque que integra temas de ética, filosofía y ciencias sociales junto con la enseñanza de las ciencias naturales.

Futurizaje no solo busca educar a los estudiantes, sino que también tiene como objetivo capacitar a los docentes para que puedan abordar la influencia de la IA en sus prácticas educativas. La propuesta se centra en la importancia de formar a los educadores en valores, asegurando que puedan impartir una enseñanza que no solo sea académica, sino también ética y socialmente responsable. En definitiva, la educación en valores se perfila como una herramienta esencial para navegar los desafíos que plantea la inteligencia artificial en el ámbito educativo y más allá.