El viceprimer ministro cubano ha anunciado que el gobierno de la isla revelará el próximo lunes una importante medida que permitirá a los cubanos residentes en el extranjero ser propietarios de negocios y realizar inversiones en la infraestructura del país.
Este anuncio se produce en un contexto crítico, ya que la economía cubana enfrenta una severa crisis energética. En los últimos meses, Estados Unidos ha restringido el acceso de Cuba a petróleo importado, lo que ha provocado apagones frecuentes y ha obligado a los hospitales a posponer intervenciones quirúrgicas, sumando presión a una ya complicada situación humanitaria marcada por la escasez de alimentos y manifestaciones poco comunes en la isla.
Óscar Pérez-Oliva Fraga, el viceprimer ministro, destacó la intención del gobierno de establecer relaciones comerciales más fluidas, no solo con empresas estadounidenses, sino también con los cubanos en el exterior y sus descendientes. A pesar de estas intenciones, el embargo estadounidense de larga data complica la posibilidad de atraer inversiones significativas desde Estados Unidos, lo que ha sido un reclamo constante de la comunidad cubana en el exilio.



