La Habana, 10 de julio de 2026.- El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba ha sufrido un nuevo colapso total, el segundo en solo una semana, lo que pone de manifiesto la grave crisis energética que atraviesa el país. Este incidente se registró a las 16:30 hora local y se suma a las dificultades que los cubanos enfrentan en su vida cotidiana. Este es el cuarto apagón total que se reporta en lo que va del año, lo que refleja la precariedad de la infraestructura energética de la isla.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) comunicó a través de sus redes sociales que se activaron los protocolos necesarios para iniciar la recuperación del sistema, un proceso que suele ser largo y complicado. La recuperación del SEN implica un arduo trabajo para restablecer el servicio eléctrico, comenzando con la generación de energía a partir de fuentes de arranque sencillo, como la solar y la hidroeléctrica. Este método busca ir conectando pequeñas áreas para finalmente reestablecer el suministro en todo el país.
Desde mediados de 2024, Cuba se encuentra sumida en una crisis energética que se ha agravado considerablemente en los últimos meses debido al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Este contexto ha llevado a un aumento drástico en la frecuencia y duración de los cortes eléctricos, alcanzando niveles alarmantes en varias regiones. En marzo de este año, la isla experimentó dos apagones nacionales en menos de una semana, lo que evidencia la magnitud de la situación.
La falta de información sobre las causas de este último colapso ha generado inquietud entre la población. En el colapso anterior, que ocurrió el lunes, la recuperación fue gradual y, tras 36 horas, la Unión Eléctrica (UNE) anunció que todas las provincias estaban nuevamente conectadas al SEN. Sin embargo, la inestabilidad del sistema persiste, y los recientes reportes indican que hasta un 72% del país puede quedar sin electricidad durante los picos de mayor demanda.
La situación se vuelve aún más crítica en la capital, donde los cortes de electricidad han llegado a extenderse por más de 35 horas consecutivas. En otras provincias, los habitantes han soportado hasta tres días seguidos sin suministro eléctrico, lo que agrava las condiciones de vida de la población. Para este viernes, se había advertido que hasta un 61% del país podría quedarse sin corriente, lo que refleja la fragilidad del sistema en momentos de alta demanda.
Las estadísticas revelan que once de las dieciséis unidades de generación termoeléctrica están fuera de servicio debido a averías o trabajos de mantenimiento, lo que contribuye a la crisis. El Gobierno cubano ha reconocido que la situación del SEN es "crítica" y "extremadamente tensa", y ha vinculado esta problemática no solo a las restricciones externas, sino también a un sistema energético que se encuentra obsoleto y necesita una modernización urgente.
Las estimaciones apuntan a que Cuba requiere más de 100.000 barriles de petróleo diarios para satisfacer sus necesidades energéticas, de los cuales solo produce en torno a 40.000. Esta dependencia de recursos externos y la falta de inversiones en infraestructura renovable son factores que perpetúan la crisis. La población cubana sigue esperando soluciones efectivas que permitan salir de esta difícil situación y asegurar un suministro eléctrico estable y continuo en el futuro cercano.



