En un comunicado oficial emitido este lunes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile confirmó que el número de ciudadanos chilenos fallecidos a raíz del devastador doble terremoto que golpeó a Venezuela ha ascendido a cuatro. Esta nueva víctima se suma a las tres primeras que se habían reportado el pasado domingo, lo que eleva el total de muertos a 1.719 personas hasta la fecha. La triste noticia ha causado un profundo pesar en el país, donde las autoridades trabajan incansablemente para brindar apoyo a los familiares de los afectados.
La identidad del nuevo chileno fallecido no ha sido revelada, pero el Ministerio destacó que se han establecido canales de comunicación con los seres queridos de la víctima para proporcionar la asistencia necesaria. En el comunicado, también se expresaron las condolencias a las familias de los connacionales que han perdido la vida en este trágico evento. La Cancillería chilena ha reiterado su compromiso de ayudar a las familias en estos momentos tan difíciles, ofreciendo orientación y contención emocional.
Uno de los primeros casos confirmados fue el de Érika Ramírez, una reconocida maquilladora e influencer que había radicado en Venezuela durante varios años. Ramírez, madre de un niño y esposa de un venezolano, era una figura activa en la industria de los concursos de belleza en el país sudamericano. Un día antes del desastre, compartió en sus redes sociales una publicación en la que se la podía ver realizando actividades deportivas, lo que resalta lo repentino y devastador de la tragedia que le costó la vida.
La comunidad chilena y sus allegados recordaron a Érika como una persona cálida y conectada con la naturaleza, que solía visitar Chile para reunirse con su familia en Santiago. “Era muy querida y siempre dejó una huella en quienes la conocían”, comentó un familiar en una entrevista, destacando el impacto que tuvo en la vida de quienes la rodeaban. Su trágica muerte ha conmovido a muchos, en un reflejo del dolor que siente la comunidad chilena por la pérdida de sus compatriotas en el extranjero.
Otro de los chilenos que perdió la vida en este desastre fue Héctor Riquelme, de 54 años, quien había estado viviendo en La Guaira por más de dos décadas. Esta región fue una de las más afectadas por los sismos, y la comunidad local se enfrenta a un proceso de recuperación muy difícil. Las autoridades chilenas, en su esfuerzo por entender el alcance de la tragedia, están también buscando a Tomás Pribanic Boesze, un hombre de 73 años que se encuentra desaparecido desde el día de los terremotos, y cuyo paradero preocupa a sus familiares.
En respuesta a la emergencia, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, anunció que el Gobierno chileno ha enviado ayuda humanitaria significativa para mitigar los efectos del desastre. Dos aeronaves KC-135 han sido despachadas con un contingente de 30 bomberos y equipamiento especializado en rescate, complementadas por un avión C-130 Hércules que transporta a 17 rescatistas y suministros de emergencia. Este esfuerzo busca no solo brindar asistencia inmediata, sino también facilitar las labores de rescate en las zonas más afectadas.
Los rescatistas chilenos están trabajando en condiciones adversas en La Guaira, enfrentando altas temperaturas y una alta humedad que complican la situación. Además, han experimentado interrupciones en las redes de agua potable y problemas de comunicación. A pesar de estos desafíos, el equipo cuenta con los recursos necesarios para operar de manera autónoma durante un período de diez días, lo que refleja la determinación de Chile para ayudar en medio de la crisis. La prioridad en este momento es salvar vidas y brindar apoyo a quienes lo han perdido todo.



