La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha levantado la voz ante la alarmante situación que enfrentan miles de médicos en España, ya que cerca de 6.000 de ellos no contarán con una plaza en el programa de Formación Sanitaria Especializada (FSE) para este año. La organización sindical critica que el número de plazas disponibles continúa siendo insuficiente, a pesar de las promesas del Gobierno de incrementar la oferta desde 2018. Este escenario se convierte en un tema crucial en el marco de la elección que comenzará este lunes, donde un total de 15.084 médicos se presentarán para optar por 9.276 plazas disponibles.

CSIF ha subrayado la urgencia de una respuesta efectiva a las déficits del Sistema Nacional de Salud (SNS), que, según ellos, demanda un aumento real de profesionales. La escasez de plazas es evidente y preocupante; por ejemplo, en la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, solo se han incrementado 30 plazas en comparación al año anterior. A esto se suma la reciente inclusión de Medicina de Urgencias y Emergencias, que, con solo 82 plazas, no logra cubrir las necesidades del sistema sanitario.

El impacto de esta situación también se hace sentir en el ámbito de la enfermería, donde se han habilitado 2.278 plazas, lo que representa una mejora mínima de 108 en relación al año anterior, frente a 8.741 profesionales que aspiran a ellas. Esto significa que casi 6.500 enfermeros se quedarán sin la posibilidad de obtener una plaza, lo que pone en evidencia la creciente brecha entre la demanda de servicios de salud y la oferta formativa disponible.

La CSIF ha calificado de "pésima" la planificación de las autoridades sanitarias en las últimas décadas, señalando que esta falta de previsión ha conducido a un déficit significativo de profesionales en diversas especialidades. Un dato alarmante es que un 28% de los médicos de Atención Primaria se encuentran en un rango de edad entre 60 y 65 años, lo que plantea un inminente riesgo de jubilaciones masivas, dejando al sistema en una situación crítica.

La organización ha denunciado no solo la falta de plazas, sino también la migración de profesionales hacia otros países o hacia el sector privado, en busca de mejores condiciones laborales y retributivas. Esta fuga de talentos agrava aún más la crisis en el SNS, que ha perdido 34.500 empleos netos entre agosto de 2025 y marzo de 2026. Los profesionales que aún permanecen en el sistema están sobrecargados de trabajo, lo que se traduce en demoras en las citas y un incremento de las listas de espera.

Ante esta situación, CSIF exige del Gobierno una política real y efectiva en materia de demografía sanitaria, así como la habilitación inmediata de más unidades docentes para la formación de Medicina Familiar y Comunitaria. Además, se reclama un reconocimiento retributivo para los tutores de residentes en todas las comunidades autónomas y un desarrollo adecuado de la especialidad de Enfermería Médico-Quirúrgica. También se solicita la compensación económica o en tiempo por las horas extras trabajadas, para asegurar que los residentes no sean utilizados como una solución temporal a la falta de personal.

En conclusión, la situación planteada por CSIF es un llamado de atención a las autoridades para que tomen medidas urgentes que garanticen una formación adecuada de futuros profesionales de la salud, en un contexto donde la demanda de atención médica continúa en aumento y la capacidad del SNS para responder a esta demanda se ve cada vez más comprometida.