El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha dado un paso significativo hacia la transparencia y el reconocimiento de su historia reciente al presentar un archivo digital que documenta la depuración de 500 investigadores durante el régimen de Francisco Franco. En un evento inaugural, la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, enfatizó la importancia de esta iniciativa, describiéndola como una "revisión completa de su memoria" institucional. Este proyecto, titulado 'La represión del CSIC sobre la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) (1939-1950)', busca visibilizar las historias de aquellos profesionales que fueron afectados por la represión política y social de la época.
La investigación se fundamenta en un análisis exhaustivo de datos provenientes de 13 fuentes tanto públicas como privadas. Ana Romero, una de las investigadoras involucradas, destacó que, aunque se ha encontrado una cantidad considerable de información generada por la "burocracia del castigo", también han identificado numerosos vacíos en los registros. Entre las fuentes consultadas se encuentran expedientes de depuración que se preservan en la Residencia de Estudiantes y en el Archivo General de la Administración, lo que subraya la complejidad del contexto histórico que rodeó estas investigaciones.
El archivo digital se organiza en cinco secciones: Archivo, Memoria, Reparación, Referencias y Contacto. La sección de Archivo permite a los usuarios explorar las historias de los investigadores en función de diferentes criterios, como género, ocupación en la JAE, y el resultado de su proceso de depuración. Este enfoque no solo facilita el acceso a la información, sino que también permite a la comunidad entender mejor las dinámicas de exclusión y persecución que se vivieron durante la dictadura.
En el apartado de Reparación, se ofrece una lista detallada de las personas depuradas, así como una clasificación de las historias en función de características específicas. Esto incluye relatos relacionados con mujeres, personal docente e investigador, trayectorias profesionales interrumpidas y aquellos que se vieron obligados al exilio. Romero enfatizó que la depuración no puede ser considerada como un fenómeno monolítico, sino que fue un proceso multifacético que evolucionó y se adaptó a las diversas fases del régimen franquista.
Además, el archivo incorpora una sección de Bibliografía que compila las fuentes utilizadas en el desarrollo del proyecto, así como un apartado de Memoria que narra el proceso seguido para crear la plataforma digital. La sección de Contacto incluye un formulario que invita a la ciudadanía a colaborar, permitiendo que las memorias familiares de los depurados se integren en el archivo y enriquezcan el contenido de la web. Este diseño participativo busca conectar la documentación oficial con las experiencias personales de quienes fueron afectados por la represión, fomentando una recuperación más integral de la memoria histórica.
La investigadora María Jesús Santesmases, también implicada en el proyecto, resaltó que la presentación de este archivo marca un hito en la autocomprensión del CSIC como institución que tiene raíces en el franquismo. Este acto no solo representa un reconocimiento político y historiográfico, sino que también refleja un compromiso con la reparación de las injusticias pasadas. La creación de este archivo es un esfuerzo por parte del CSIC para asumir su historia y contribuir a la construcción de una memoria colectiva que no olvide las lecciones del pasado.



