La reciente votación sobre la reforma laboral en la Cámara de Diputados ha reavivado las tensiones dentro del Partido Justicialista (PJ). En los momentos previos a la búsqueda de quórum por parte del Gobierno, el bloque de Unión por la Patria (UP) se vio sacudido por la indignación al notar la presencia de varios legisladores que responden a gobernadores como Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz y Hugo Passalacqua, quienes han decidido apoyar la gestión de Javier Milei.
Julia Strada, diputada y economista cercana a Cristina Kirchner, fue una de las primeras en expresar su descontento en las redes sociales, señalando la participación del gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, en el apoyo a la reforma. Desde el peronismo se ha criticado la ausencia de figuras clave como Juan Schiaretti e Ignacio García Aresca, quienes, según alegan, habrían favorecido el mantenimiento del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un componente central de la polémica reforma.
La secretaria general de La Cámpora, Lucía Cámpora, también se sumó a las críticas, destacando la contradicción de algunos diputados que, bajo la insignia del PJ, colaboraron con un proyecto que consideran perjudicial para la clase trabajadora. En este contexto, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, expresó en sus redes que los legisladores que votaron a favor de la reforma son los mismos que buscan debilitar al kirchnerismo, instando a la militancia a organizarse para revertir esta situación.



