La industria manufacturera en Argentina enfrenta una fuerte crisis, siendo uno de los sectores más afectados por la actual política económica del Gobierno de Javier Milei. Factores como la disminución del consumo, el aumento de importaciones y la inestabilidad en las tasas de interés están provocando un alarmante deterioro en esta actividad.
Desde noviembre de 2023, el sector industrial ha perdido aproximadamente 160 empleos diarios, según un informe del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL). Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, se estima que se eliminaron más de 2.300 empleos mensuales, lo que representa más del 25% de los trabajos destruidos en la economía durante la gestión actual. Comparado con el máximo histórico de empleo industrial registrado en octubre de 2013, el sector ha visto la eliminación de cerca de 115.000 puestos de trabajo formales en un período de doce años, lo que se traduce en una disminución del 9%.
El informe también señala que la producción ha caído drásticamente, con el Producto Bruto Interno (PBI) per cápita industrial alcanzando niveles similares a los de 1985, lo que representa una caída de casi 30 puntos porcentuales en comparación con los picos de producción de 1974 y 2011. Además, la participación de la industria en el PBI total ha disminuido del 16,5% al 13,7% entre 2023 y 2025, y las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial se han reducido al 28%, alejándose del 35% registrado durante el primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner. La producción de bienes de capital también ha caído un 25% en el mismo período, mientras que las importaciones han aumentado un 77%. Este contexto de crisis se agrava por un bajo uso de la capacidad instalada, que se encuentra en un promedio del 58%, uno de los niveles más bajos de la última década.



