La reciente elección de las nuevas autoridades en el Senado de la provincia de Buenos Aires ha desencadenado una profunda crisis en el frente peronista. La Cámpora, la agrupación vinculada a Cristina Kirchner, logró posicionar a Mario Ishii, intendente de José C. Paz, como vicepresidente primero del Senado, dejando fuera a Ayelén Durán, la candidata propuesta por el gobernador Axel Kicillof. Este conflicto resalta las crecientes divisiones dentro del peronismo en el principal distrito electoral del país.

En el entorno de Kicillof, se afirma que no existió un consenso efectivo en la elección de los cargos. “El gobernador tenía su candidato, pero la mayoría de los votos fueron para ellos. La Cámpora rompió el acuerdo, ya que los anteriores vicepresidentes fueron designados por decisión de Kicillof”, manifestaron fuentes cercanas al mandatario. Este episodio evidencia la continua lucha de poder que caracteriza al peronismo provincial, y el clima se tornó tenso tras la última sesión parlamentaria.

Por su parte, el kirchnerismo ofrece una versión diferente de los hechos. Representantes de este sector calificaron como “absurdo” el análisis sobre quién resultó beneficiado en el conflicto. Argumentaron que la decisión sobre las vicepresidencias se basa en la cantidad de senadores que tiene cada agrupación, destacando que la Cámpora cuenta con 15 senadores, Kicillof con 6 y Massa con 3. Este episodio pone de relieve las complejas dinámicas internas del peronismo y las estrategias que emergen de la negociación política en un contexto de crisis social y económica.