El Partido Justicialista (PJ) se encuentra en una encrucijada en las provincias de Jujuy y Salta, donde la intervención de la conducción nacional ha llevado a la convocatoria de elecciones internas para el próximo 25 de octubre. Esta decisión, anunciada por el Consejo Federal Nacional del PJ en una reciente reunión en Buenos Aires, busca "normalizar" las estructuras partidarias, aunque no está exenta de controversia. Dirigentes locales han expresado su rechazo, alegando que existe una "avanzada" del kirchnerismo que busca consolidar su poder en territorios donde el peronismo ha mostrado resistencia a la conducción central.

La reunión del Consejo, que tuvo lugar en la sede del partido en la calle Matheu 130, estuvo encabezada por el senador José Mayans. Desde que Cristina Kirchner se encuentra fuera del escenario político activo, Mayans ha asumido un rol destacado en la dirección del PJ. Durante este encuentro, también se convocó un Congreso Partidario Nacional para el 19 de mayo, donde se abordarán temas cruciales como la reforma electoral y el financiamiento de los partidos, en un intento por unificar posturas y sentar las bases para el futuro del justicialismo.

Las elecciones internas en Salta y Jujuy se presentan como un desafío para los líderes locales, especialmente en Salta, donde el gobernador Gustavo Sáenz mantiene una clara oposición a la conducción kirchnerista. Sáenz, quien ha visto reducido su margen de maniobra dentro del partido, se enfrenta al dilema de cómo posicionarse en una interna que, según se especula, podría contar con su representación. Los interventores designados por el PJ, Pablo Kosiner y Nora Canunni, han comenzado a realizar un diagnóstico de la situación en el distrito, que revela una pérdida significativa de afiliados en los últimos años.

Kosiner compartió en la reunión su preocupación por la fuga de militantes hacia otras agrupaciones políticas, y adelantó que se lanzará una campaña de afiliación masiva para recuperar la base perdida. En su análisis, destacó que las diferencias con el gobernador no son de índole personal, sino que se centran en cuestiones políticas fundamentales. Según Kosiner, Sáenz presenta un mensaje contradictorio; mientras apoya al gobierno a nivel nacional, a nivel provincial se distancia del kirchnerismo. Esta dualidad es un punto de fricción que podría intensificarse a medida que se acerquen las elecciones internas.

La situación se complica aún más si se considera que Sáenz ya ha competido en el ámbito legislativo con un sello propio, "Primero los Salteños", que surgió de una fractura del PJ. Esta división permitió que La Libertad Avanza, un partido de tono libertario, obtuviera una victoria significativa en las elecciones de 2025, dejando al oficialismo provincial en una posición desventajosa. Este contexto pone de relieve la necesidad de una reestructuración interna que permita al peronismo recuperar su espacio en la política salteña y jujeña, donde la fragmentación ha sido una constante.

En medio de este panorama, los integrantes del PJ en Salta anticipan que Sáenz buscará influir en las elecciones internas a través de un candidato afín, lo que indica su interés por mantener una presencia significativa en el partido. El desafío para el justicialismo radica en cómo abordar estas tensiones internas y encontrar un camino que permita la unidad y la consolidación de su base militante. La fecha del 25 de octubre se perfila como un momento clave en la historia reciente del PJ en estas provincias, donde la lucha por el control y la dirección del partido se intensifica cada vez más.