Este miércoles, la Cámara de Diputados debatirá un proyecto del Poder Ejecutivo que propone modificaciones al régimen de Zona Fría, una iniciativa que ha generado un fuerte rechazo en diversas provincias. La propuesta, impulsada por el partido La Libertad Avanza, busca restringir los subsidios al gas natural en áreas que se beneficiaron de la Ley 27.637 de 2021, y ha movilizado a gobernadores, intendentes y funcionarios en una campaña para frenar lo que consideran un "tarifazo encubierto" en un momento crítico, justo antes de la llegada del invierno.
El oficialismo ha logrado avanzar rápidamente con un dictamen exprés en las comisiones correspondientes, lo que ha suscitado críticas y descontento en el ámbito provincial. La propuesta establece que el subsidio del 50% se mantendrá únicamente para las zonas históricas, que incluyen la Patagonia, el departamento de Malargüe en Mendoza y la región de la Puna. Por otro lado, las localidades que se sumaron al régimen en 2021, abarcando gran parte de Córdoba, Mendoza, San Luis y Santa Fe, verán cómo el descuento dejará de ser automático para todos los usuarios residenciales, quedando restringido a los hogares de menores ingresos inscritos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), creado por decreto a fines de 2025.
Este nuevo enfoque no solo limita la cantidad de beneficiarios, sino que también modifica la forma en que se calculará la bonificación. Desde ahora, el descuento se aplicará únicamente al precio del gas, excluyendo otros componentes de la factura, lo que podría disminuir aún más el impacto positivo que estos subsidios podrían tener para los usuarios. Ante esta situación, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, ha tomado la delantera en la oposición a esta medida y ha convocado a un encuentro con intendentes de 13 departamentos, donde expresó su rechazo contundente a la iniciativa nacional, calificándola como un "golpe directo al bolsillo de más de 600.000 familias cordobesas".
Llaryora ha advertido que la eliminación del subsidio podría resultar en aumentos de entre el 42% y el 100% en las facturas de gas, dependiendo del tipo de usuario. Esto representa una preocupación significativa para casi dos millones de cordobeses que podrían verse afectados por esta medida. En sus declaraciones, Llaryora hizo un llamado a los legisladores nacionales a reflexionar sobre las implicancias de su voto, cuestionando quién podría apoyar un proyecto que perjudica a una parte tan importante de la población de Córdoba.
Además, el gobernador no se detuvo en su crítica y señaló la injusticia de los recortes que ha sufrido la provincia. En sus palabras, Llaryora enfatizó que Córdoba aporta al país a través de retenciones, mientras que otras regiones reciben ayudas y subsidios que no son equivalentes. Este desbalance, según él, se traduce en una falta de consideración hacia las necesidades de su provincia, lo que ha llevado a un sentimiento de abandono entre los ciudadanos cordobeses.
En un tono desafiante, Llaryora extendió una invitación a los legisladores de la Capital Federal para que visiten el interior y comprendan de primera mano las dificultades que enfrentan los cordobeses. "Que vengan un rato, que vean cómo vive la gente aquí", enfatizó, subrayando la necesidad de que quienes toman decisiones en el país se acerquen a la realidad de las provincias más alejadas del centro político. La discusión sobre el futuro del régimen de subsidios al gas no solo es un tema económico, sino que también toca fibras sensibles en la relación entre el gobierno central y las provincias, y se espera que la sesión de este miércoles arroje luces sobre el rumbo que tomará esta cuestión clave para el bienestar de miles de familias.
La resistencia de Córdoba se ha sumado a la de otras provincias, como San Luis y Mendoza, que también han expresado su oposición a la reforma. Este escenario augura un debate intenso y enérgico en el Congreso, donde se enfrentarán posturas sobre cómo debe distribuirse la ayuda estatal en un país con marcadas diferencias regionales. La situación se torna aún más crítica en un contexto de inminente llegada del frío, donde el acceso a energía asequible es vital para el bienestar de la población.



