La producción nacional de Perú experimentó un notable crecimiento del 3,73 % en abril, en comparación con el mismo mes del año anterior. Este incremento, que también se refleja en una variación anualizada del 3,59 % entre mayo de 2025 y abril de 2026, ha sido impulsado principalmente por el notable desempeño de los sectores de construcción y comercio. Estas cifras fueron reveladas en un informe publicado recientemente por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), y reflejan un contexto económico en el que la inversión en infraestructura y la reactivación del comercio juegan roles cruciales.
El informe de Producción Nacional destaca que, en el acumulado del año desde enero hasta abril, la producción nacional creció en un 3,58 %. En particular, en abril, los sectores de comercio, construcción, otros servicios y manufactura representaron el 66 % del resultado global. Esta sólida contribución de los distintos sectores sugiere un entorno económico dinámico, donde el aumento en la demanda interna y la inversión pública han sido factores clave. La construcción, en particular, tuvo un crecimiento sobresaliente del 12,8 %, lo que indica una recuperación significativa en este sector después de meses de desaceleración.
El crecimiento en la construcción se explica, en gran medida, por el aumento del 13,9 % en el consumo interno de cemento, que ha sido fundamental para satisfacer la demanda de proyectos privados en áreas como minería, telecomunicaciones y servicios. Además, el avance físico de obras públicas, que creció un 11,2 %, ha contribuido a la mejora de la infraestructura vial y de servicios básicos en diversas regiones del país, lo que a su vez puede impulsar un mayor desarrollo económico y social.
El sector comercial también mostró un desempeño sólido con un aumento del 7,3 %. Este crecimiento se debe a la mayor actividad en la comercialización mayorista de metales, materiales de construcción y artículos de ferretería, que son esenciales para las obras públicas e infraestructura. En el comercio minorista, se observó un aumento del 5,8 %, impulsado por la venta en tiendas por departamento y supermercados, lo que refleja una mayor confianza del consumidor y un aumento en el consumo.
Sin embargo, no todos los sectores mostraron resultados positivos. La producción en el área de minería y hidrocarburos disminuyó un 3,2 % en comparación con abril de 2025. Esta caída se debió a la contracción en los subsectores de hidrocarburos, que sufrió una reducción del 24,7 %, y el minero metálico, que cayó un 0,3 %. La disminución en la extracción de minerales como el zinc, plomo y plata ha generado preocupaciones sobre la sostenibilidad de este sector, que es vital para la economía peruana.
La caída en la producción de hidrocarburos se puede atribuir a una disminución significativa en la extracción de petróleo crudo y gas natural, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad del país para mantener su producción energética. Además, el sector agropecuario también enfrentó un retroceso del 1,6 %, afectado por la disminución de lluvias en los campos de cultivo. Este panorama sugiere que, a pesar del crecimiento en ciertos sectores, la economía peruana enfrenta desafíos importantes que podrían afectar su trayectoria futura.
En conclusión, aunque el crecimiento del 3,7 % en la producción nacional de Perú es un indicador positivo, es fundamental prestar atención a las áreas en declive y los desafíos climáticos que pueden influir en la estabilidad económica del país. La combinación de un sector de construcción fuerte y un comercio en expansión contrasta con las dificultades en minería y agricultura, lo que requiere una estrategia bien equilibrada para fomentar un crecimiento sostenible a largo plazo.



